Amazing Agency ha emitido una alerta sobre el creciente fenómeno del «zero-click commerce», un modelo que está cambiando radicalmente la forma en que los consumidores realizan sus compras. Durante años, el comercio electrónico se basó en una lógica simple: los usuarios buscaban productos, evaluaban opciones y finalmente llevaban a cabo la compra. Sin embargo, este patrón ha evolucionado hacia un entorno en el que cada vez más decisiones de compra se toman sin una búsqueda activa, muchas veces sin que el consumidor sea plenamente consciente de ello.
La consultora estratégica, especializada en Retail Media y Amazon Ads, subraya que esta transformación en el comportamiento del consumidor digital es una de las más significativas en la última década. El cambio de paradigma señala que la decisión de compra no comienza en motores de búsqueda como Google, sino en una variedad de plataformas que incluyen sistemas de recomendación, algoritmos, asistentes de Inteligencia Artificial, redes sociales y marketplaces que influyen en la intención de compra de manera continua.
Joaquín Otamendi, CEO de Amazing Agency, comenta que «el consumidor ya no busca productos, sino soluciones a sus necesidades». Esos sistemas digitales juegan un papel crucial al decidir qué marcas se consideran antes de que el consumidor realice una búsqueda explícita.
El paso del «search commerce» al «zero-click commerce» ha transformado profundamente las estrategias digitales, que antes se centraban en captar la demanda mediante palabras clave. Con la llegada de la inteligencia artificial, el peso de la decisión se ha desplazado hacia plataformas que pueden anticiparse a las necesidades del consumidor. Amazon, TikTok, Netflix y YouTube se han convertido en infraestructuras que interpretan señales y construyen intención de compra incluso antes de que el usuario empiece a pensar en adquirir un producto.
Otamendi añade que «muchos equipos de marketing siguen operando como si estuviéramos en 2018», enfocándose en palabras clave y campañas aisladas, olvidando que el verdadero campo de batalla es la capacidad de ser correctamente interpretados por sistemas algorítmicos.
Particularmente, Amazon destaca en este nuevo escenario, convirtiéndose en un pilar fundamental del comercio digital. La plataforma no solo actúa como un marketplace, sino que también consolida una enorme base de datos sobre el comportamiento de compra, alimentando modelos que predicen la intención del consumidor. Lo que se observa como un canal de ventas es, en realidad, el sistema de inteligencia comercial más sofisticado del mercado, según Otamendi.
La atención a este cambio es crucial para las marcas, que deben replantear sus estrategias en torno a cómo crean visibilidad y autoridad digital. Muchas siguen midiendo su éxito únicamente en función de la conversión final, sin considerar que la decisión de compra se forma mucho antes del «clic». La clave está en comprender qué sistemas han influido en esa preferencia antes de que el consumidor llegue a la plataforma.
El principal desafío actual no es tanto tecnológico, sino estratégico. Mientras el comportamiento del consumidor evoluciona rápidamente, muchas empresas aún operan con estructuras basadas en un ecosistema digital que ha cambiado fundamentalmente. La competencia ya no radica en la cantidad de acciones ejecutadas, sino en el diseño eficiente del sistema que conecta datos, contenido y tecnología.
En esta nueva economía de atención, la regla ha cambiado: no gana quien más aparece, sino quien mejor es interpretado. Así, el éxito en el comercio digital dependerá de la capacidad de las marcas para integrarse en los sistemas que moldean el descubrimiento y la decisión de compra del consumidor.

