Los últimos años de Roberto Carlos en el Madrid no han estado a la altura de su brillante carrera, plagada de innumerables títulos, pero la situación del equipo tampoco le ha ayudado mucho. Nunca ha tenido un recambio claro y de garantías, como si ocurre por ejemplo en lateral derecho con Salgado y Cicinho, y eso le ha obligado a ser uno de los jugadores con más partidos acumulados a lo largo de todas las temporadas. Esto, aparte de que los años cuentan, le ha mermado su portentoso físico. El Roberto Carlos de ahora ya no es aquel que llegó del Inter que se pasaba gran parte del partido en campo contrario atacando como un delantero más, sino que ya dosifica sus apariciones desde atrás.
Quizás no sea tan espectacular como antaño, pero dudo mucho que haya en el mercado algún jugador capaz de hacer olvidar los buenos momentos que nos ha echo pasar este gran jugador.