Esta es la columna vertebral del nuevo Real Madrid, un equipo que como dice Guti no está fichando vendedores de camisetas sino reforzando las posiciones en las que hacía falta algún retoque, pero ¿dónde quedan las promesas electorales?.
Cesc, Kaká y Robben se han transformado en los tres anteriormente nombrados, por eso y aunque son refuerzos importantes, muchos socios se sentirán defraudados, decepcionados y sobre todo pensarán que sus votos le han dado el triunfo a una persona que no ha sabido cumplir con lo prometido.
Parece que podrían llegar más jugadores y que las salidas de la primera plantilla hacia diversos equipos de la geografía nacional tampoco cesará por el momento, pero sin duda es casi más preocupante la salida de los jóvenes valores de la cantera blanca que si es por cumplir el mito harán perder a su club de procedencia algunos puntos en la liga que comenzará el próximo mes. Por qué el tapón del Madrid no son los jovenes, de los que siempre se puede echar mano, son la vieja guardia demasiado acomodada en el paseo de la Castellana.
Se ha cambiado de estilo, las promesas electorales que en su dia hizo Calderón distan bastante del concepto de juego que quiere Capello, exceptuando a Kaká, con el que todo el madridismo sueña. Esperemos que Calderón haya acertado aunque no haya traído de momento lo que tantas veces se anunció a bombo y platillo.