El problema de pasar por el quirófano es que Kobe Bryant necesita un largo periodo de recuperación, y este verano no puede ser por «culpa» de los Juegos Olímpicos de Pekín, ya que todas sus vacaciones se las ha pasado ahí, y por eso cree que es mejor aguantar al verano que viene.
La recuperación de los ligamentos del dedo meñique está en torno a las doce semanas, unos tres meses, por lo que prácticamente debutaría en navidad, y Kobe Bryant sabe que este año no se puede permitir el lujo de perder el primer puesto de la liga, entre otras cosas para que no les pase como el año pasado contra Boston, que el factor campo fue determinante.
Así que el 27 de septiembre los Lakers vuelven al trabajo con Kobe Bryant a la cabeza, y como mejor fichaje Bynum que espera que al lado de Gasol formen el «Yellow Big Three» y bajar del pedastal a los Boston Celtics.