Kaká está viviendo su momento más dulce desde que fichara en el verano de 2009 por el Real Madrid. En la victoria (3-0) sobre el Ajax de Ámsterdam ofreció el partido más completo que se recuerda en dos años y medio.

Durante este tiempo ha aguantado sin rechistar todo tipo de críticas. Este año por fin completó una pretemporada sin contratiempos con las lesiones. Con su mejora física se le ve más suelto y eléctrico en sus galopadas. Las que enamoraron a San Siro y ofrece a cuenta gotas en el Santiago Bernabéu. Ahora parece que el agua brota a un ritmo constante. José Mourinho, especialista en revivir futbolista al borde de la sepultación, cuando fichó por el Madrid se propuso un reto personal: recuperar al mejor Kaká. Poco a poco y con perseverancia se acerca al objetivo.

El ‘ocho’ fue uno de los más destacados ante el Ajax con un gol y una asistencia. En Liga también estuvo a buen nivel en sus escasos minutos en La Romareda y la jornada pasada ante el Rayo Vallecano. Los especialistas en apuestas coinciden en que la base del éxito es su estado físico. Está fresco, sin dolores ni molestias, para dar rienda suelta al talento que un día de 2007 le coronó como Balón de Oro.

Sus actuaciones acallan en parte los rumores sobre su salida. Una constante desde su aterrizaje en la capital de España con PSG, Anzhi y Arsenal como últimos posibles destinos.

También te puede interesar:   Torres coronó a España