Hace unos años la selección española se alegraba con las victorias en los amistosos, y es que el combinado español no había conseguido ganar ningún título desde el 64, pero ahora parece que en Italia están viviendo esta situación, y más cuando se está produciendo un cambio generacional en el equipo transalpino.
Italia presionó arriba a la selección española, que echó en falta a jugadores como Xavi Hernández y Sergio Ramos, y es que Vicente del Bosque no encontró una armonía en el centro del campo y la banda derecha fue un coladero, ya que Iraola no estaba en plena forma y Sergio Busquets no tiene cualidades para ocupar ese puesto, aunque se defendió con creces. La presión italiana y, la falta de intensidad de la española, permitía que los delanteros italianos se plantaran delante del portero con mucha facilidad, pero Casillas estaba inspirado, aunque no pudo evitar la vaselina perfecta de Montolivo.
España no tuvo el dominio del balón, pero en el momento clave recibió una pequeña ayuda arbitral, ya que vio el agarrón que hicieron a Fernando Llorente en el área, Xabi Alonso no perdonó y consiguió el empate. En el segundo tiempo, las cosas fueron mejor y España comenzó a tocar con la entrada de Thiago en el centro del campo, pero un rebote muy desafortunado, engañó a Valdés que no pudo hacer.