En julio de 2026, un total de 34.145 ciudadanos no pertenecientes a la Unión Europea presentaron su primera solicitud de protección internacional en los países de la UE. Esta cifra representa una disminución del 39% en comparación con julio de 2025, cuando se registraron 55.680 solicitudes, y un 8% menos que en junio de 2026, que alcanzó las 37.075.
Adicionalmente, se contabilizaron 5.780 solicitantes subsiguientes en el mismo mes, lo que significa una baja del 52% respecto a los 12.040 del año anterior y una ligera disminución del 2% en comparación con junio de 2026, cuando hubo 5.900.
Estos datos han sido divulgados a través de la información mensual sobre asilo publicada por Eurostat. En cuanto a la procedencia de los solicitantes, los ciudadanos de Afganistán lideraron la lista, con 3.100 solicitudes de primer acceso, seguidos por quienes provienen de Sudán (2.605), Bangladesh (2.255) y Siria (1.420).
Dentro de los países miembros de la UE, Francia, Italia, Grecia, España y Alemania han sido los principales receptores de solicitudes, acumulando juntos el 72% del total. Francia destaca con 9.000 primeras solicitudes, mientras que Italia, Grecia, España y Alemania registraron 5.140, 3.715, 3.590 y 3.075 solicitudes respectivamente.
En términos relativos, la cifra de solicitantes de asilo fue de 7,6 por cada 100.000 habitantes en la Unión Europea durante julio de 2026. Slovenia se situó como el país con la mayor tasa de solicitantes, alcanzando 114,7 por 100.000 habitantes, seguida de Grecia con 35,8 y Luxemburgo con 16,6.
Un aspecto preocupante de la situación es el aumento de solicitudes por parte de menores no acompañados. En julio de 2026, 1.290 de estos menores presentaron su primera solicitud de asilo, siendo Egipto (250), Afganistán (160), Sudán (155), Somalia (145) y Eritrea (135) los países de origen más relevantes. Slovenia también lideró en este contexto, con 265 menores no acompañados solicitando asilo, seguida de Grecia (245), los Países Bajos (210), Francia (115) y Bélgica (100).
El panorama actual destaca no solo las cifras totales, sino la diversidad de orígenes y las condiciones de vulnerabilidad de ciertos grupos, como los menores no acompañados, que requieren atención especial en el contexto del asilo en Europa.


