
En el libro, el lector descubre un futuro hipotético y apocalíptico con una sociedad completamente consumida por la tecnología y controlada por el gobierno – lo que se conoce como una distopía – en el que los libros están completamente prohibidos y son los bomberos los encargados de acabar con ellos. Las personas están completamente anuladas por la televisión y los dispositivos electrónicos de ocio y tan sólo unas pocas personas, de manera oculta, mantienen la cultura viva.
La novela critica la censura del Macarthismo y la quema de libros de la Alemania Nazi y toma el título de la temperatura a la que arde el papel. La obra, muy aclamada por los aficionados a la literatura, está considerada una de las mejores distopías, junto con 1984, Un mundo feliz y Rebelión en la granja.
Ahora que puedes leerla en cualquier formato, ¿no te entra curiosidad de saber si se salva algún libro en este mundo?