Evita los plagios de tus obras registrándola en Propiedad Intelectual

Cuando te lanzas a escribir tu primera obra literaria, lo que más deseas es que lo lea el mayor número de personas, por lo que probablemente estarás tentado de colgarlo en internet y enviarlo a concursos y premios literarios. Después, si una editorial decide apostar por ti, ya no tendrás que preocuparte de nada más.

Pero hay algo en lo que no caemos en la cuenta y que, en ocasiones, nos puede dar más de un disgusto: el registro de la obra. Para evitar casos de plagio y poder demostrar, en caso de que tengas esa mala suerte, que la obra es tuya, puedes registrarla con unos sencillos pasos. Lo tradicional es hacerlo a través de alguna oficina de Propiedad Intelectual.

Lo primero que tienes que hacer es rellenar la solicitud de Primera inscripción – Impreso autores 1 y el Impreso autores 2 – obra literaria o científica. A esta documentación se le añade una fotocopia del DNI del autor y un ejemplar de la obra en papel bien encuadernado, con las páginas numeradas sin correcciones y con el título y el autor en la portada de manera que se vea bien. Si tiene ilustraciones, también puedes registrarlas, siempre que sean tuyas, indicando en qué página se encuentran.

Una vez rellenado el papeleo, tendrás que abonar la tasa correspondiente, dependiendo de tu comunidad autónoma. Y por último, deberás presentar la solicitud con la documentación y el justificante del pago de la tasa en la oficina de Propiedad Intelectual. También puedes hacerlo, de manera gratuita y desde casa, a través de la web SafeCreative.

Otro día hablaremos de las licencias Creative Commons, que sirven para elegir los derechos que los usuarios ejercen sobre tu obra. Tienes que tener claro que una cosa es la propiedad intelectual o autoría, y otra distinta los derechos que se derivan de la obra. Lo fundamental, en temas de plagio, es poder demostrar que la obra es tuya, por lo que te recomendamos resolver este punto antes de mandar tus creaciones a algún sitio.