Pasajeros y tripulantes del crucero MV Hondius iniciaron su desembarco en Tenerife este domingo, en el marco de una estricta operación sanitaria coordinada por las autoridades españolas y la Organización Mundial de la Salud (OMS). El buque, que llegó a las costas de las Islas Canarias tras semanas en el mar, se ha convertido en el centro de atención debido a un brote de hantavirus que ha cobrado la vida de tres personas.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, quien encabeza un equipo en Tenerife, aseguró que el riesgo para el público en general sigue siendo bajo. «Esto no es otro COVID», afirmó a los periodistas durante la rueda de prensa del domingo, resaltando que no hay motivos para entrar en pánico.
Hasta el viernes pasado, se habían reportado ocho casos relacionados con el crucero, de los cuales seis fueron confirmados como infecciones por hantavirus, todos identificados como virus de los Andes. Es importante destacar que no se han registrado nuevas muertes desde el 2 de mayo.
La operación de desembarco comenzó en la mañana del domingo, con un equipo de autoridades sanitarias españolas abordando el crucero para evaluar a los pasajeros y la tripulación. El desembarco se realizó en fases, teniendo en cuenta la nacionalidad de los pasajeros y la disponibilidad de vuelos. Los primeros en abandonar el barco fueron aquellos procedentes de España, Francia, Canadá y Países Bajos.
Diana Rojas Alvarez, responsable de operaciones sanitarias de la OMS en Tenerife, describió la situación como «extremadamente intensa, pero también muy bien organizada». Durante el domingo, se esperaba que aproximadamente 46 pasajeros y tripulantes desembarcaran, mientras que las operaciones se extenderían hasta el lunes. Alrededor de 30 miembros de la tripulación permanecerán a bordo hasta que el buque regrese a los Países Bajos, acompañado de un equipo médico.
En lo que respecta a la repatriación de los pasajeros, las autoridades de la OMS han aclarado que no se utilizarán vuelos comerciales. En su lugar, se están organizando vuelos chárter bajo estrictos protocolos sanitarios. Maria van Kerkhove, directora de Gestión de Epidemias y Pandemias de la OMS, indicó que tanto los pasajeros como la tripulación serán sometidos a un seguimiento sanitario activo que podría prolongarse hasta seis semanas debido al periodo de incubación del virus.
La OMS recomienda un control diario para la detección de síntomas y sugiere la cuarentena de los pasajeros durante 42 días, ya sea en sus hogares o en instalaciones adecuadas. Se subrayó la importancia de que los desembarcados lleven mascarillas al interactuar con otras personas como una medida de protección adicional.
El hantavirus es una enfermedad poco común, asociada generalmente a la exposición a roedores infectados, y puede resultar en enfermedades respiratorias graves. La cepa de los Andes, vinculada a este brote, es la única que se conoce capaz de ser transmitida de persona a persona, aunque la OMS mantiene que el riesgo de transmisión es bajo.
Fuente: ONU noticias Salud


