Unai Emery no quería que sus jugadores puntales sufrieran lesiones después del gran esfuerzo realizado el jueves, por eso salió al campo sin Silva ni Villa, pero la jugada no le salió bien, porque enfrente estaba el Mallorca y en el Ono Estadi es prácticamente imparable.
Para el Valencia no era una final, pero para el Mallorca sí, después de la victoria del Sevilla en Málaga, y por eso salieron buscando el gol desde los primeros minutos y la suerte llegó enseguida porque Chori Castro marcó gracias a que Alexis desvió sin querer el balón. Después del gol el Mallorca siguió presionando la portería de César y Webó consiguió el segundo tras aprovechar un centro perfecto del Chori Castro y la pasividad de la defensa valencianista, que en menos de media hora ya había encajado dos goles y un larguero de Varela.
En el descanso Unai Emery cantó las cuarenta a sus jugadores y a los dos minutos Jordi Alba aprovechó una asistencia de Zigic para recortar distancias, pero la debilidad defensiva visitante era patente y encima Fernándes se metió un gol en propia puerta para desesperación de César, el propio jugador valencianista se desesperó y se fue a la calle antes de tiempo al ver una roja directa por agredir a Aduriz.
El Valencia tiró de orgullo los últimos minutos y pudo llegar a empatar, porque Pablo Hernández recortó distancias, y Silva tuvo la gran oportunidad, pero envió el balón alto, mientras tanto el Mallorca también pudo marcar, pero César volvió a demostrar que vive una tercera juventud.