El portal inmobiliario pisos.com ha publicado un análisis que revela la notable rentabilidad del alquiler vacacional en las principales costas españolas durante los meses de julio y agosto. Según el estudio, esta rentabilidad en la Costa Brava alcanza los 14.056 euros, superando los 11.950 euros que un piso alquilado genera en Girona a lo largo del año. La situación en Baleares es aún más favorable, con un beneficio de 23.384 euros, mientras que en la Costa de la Luz se registran 8.352 euros, cifras que representan el 98,9% y el 94,7% de lo que se obtiene a lo largo de un año en Palma y Huelva, respectivamente.
El informe destaca que en la mayoría de las zonas costeras, solo ocho semanas de alquiler generan más de la mitad de los ingresos anuales que produce un piso en la capital de la provincia correspondiente. En casos específicos como la Costa Brava, Baleares y la Costa de la Luz, este porcentaje varía entre el 94% y el 118%. Sin embargo, es importante matizar que la rentabilidad de las capitales se calcula sobre un año completo de alquiler, mientras que el beneficio de las costas se concentra en julio y agosto, los meses más activos en el alquiler vacacional.
La idea de rentabilidad para las propiedades en la costa también se complementa con el uso personal de la vivienda durante el resto del año, lo que otorga a los propietarios un retorno de uso adicional. Esta dualidad es lo que Ferran Font, portavoz de pisos.com, describe como «dos contratos»: uno con el mercado estacional y otro con uno mismo.
El análisis también señala que existen múltiples zonas costeras donde el verano representa más del 50% del alquiler anual. Por ejemplo, en la Costa del Sol, el ingreso de julio y agosto puede llegar a representar el 70,3% del alquiler anual total en Málaga, mientras que en Canarias esa cifra se sitúa en el 64,1% en Santa Cruz de Tenerife y el 57,4% en Las Palmas de Gran Canaria.
A nivel de capitales de provincia que tienen acceso al mar, Tarragona se posiciona como la más rentable con un 7,98%, seguida de Castellón de la Plana (7,13%) y Murcia (7,08%). Estas localidades presentan precios de adquisición relativamente bajos, lo que atrae a una demanda residencial constante. En contraste, Donostia-San Sebastián, Girona y Palma se encuentran en la parte baja del ranking, con rentabilidades inferiores al 4%, afectadas por altos costos de entrada para los compradores.
En cuanto a las distintas costas, Baleares lidera con una rentabilidad del 4,04%, mientras que la Costa Vasca se sitúa en la parte inferior con un 1,79%. Se evidencia que en algunas regiones el aumento del valor de los inmuebles supera el crecimiento de los ingresos por alquiler, lo que lleva a tratar estas propiedades más como activos patrimoniales con un rendimiento secundario que como inversiones puramente orientadas al alquiler.


