En 2025, el euro se consolidó como la moneda predominante en el comercio extraeuropeo de bienes primarios, excluyendo el petróleo, con una participación del 47,4%. Este dato lo sitúa por delante del dólar estadounidense, que alcanzó una cuota del 45,0%. Las monedas de otros países de la Unión Europea representaron solo un 1,7% del total, mientras que otras divisas se quedaron con un 5,3%.
Sin embargo, la situación cambia al observar las importaciones de productos petroleros, donde el dólar estadounidense se destacó con un impresionante 86,7% de participación. El euro, en este contexto, se quedó muy rezagado, con un 12,9%. Las otras monedas de la UE y las divisas no europeas apenas tuvieron impacto, sumando juntas solo un 0,3%.
En el ámbito de los bienes manufacturados, el dólar también fue la moneda más utilizada, con un 46,2%, apenas por delante del euro, que alcanzó un 43,3%. Las monedas de otros estados de la UE representaron un 1,7%, mientras que las divisas fuera del bloque europeo acumularon un 8,5%.
El análisis de las exportaciones extraeuropeas de bienes primarios refleja que el euro se mantuvo como la moneda más utilizada, con un 62,2%. El dólar estadounidense ocupó el segundo lugar con un 22,9%, seguido de las otras monedas de la UE (2,5%) y las no europeas (12,1%).
En el caso de los productos petroleros exportados, el dominio del dólar también se hizo evidente, aunque de manera algo menos abrumadora que en las importaciones. Su participación fue del 70,1%, mientras que el euro ocupó un 27,5%. En cuanto a bienes manufacturados, la situación fue favorable al euro, que logró captar el 50,4% del comercio, a diferencia del dólar que quedó en un 32,4%. Otros EU currencies lograron solo un 1,8%, y las divisas no europeas alcanzaron un 15,2%.
Estos datos ponen de manifiesto las complejidades en el uso de monedas para el comercio internacional, resaltando las diferencias significativas entre las distintas categorías de productos y la importancia continua del dólar estadounidense en los mercados de petróleo y manufacturas, en contraste con el euro, que sigue siendo fuerte en el comercio de bienes primarios.


