El mundo de la protección solar es más complejo de lo que parece, y aunque el uso del SPF es ya una rutina asumida como indispensable para el cuidado de la piel, muchas personas aún desconocen las diferencias críticas entre los tipos de protectores solares disponibles en el mercado. Desde Byoode, Dermalogica y Perricone MD, expertos en dermocosmética explican que no todos los SPF funcionan igual, ni todas las pieles tienen las mismas necesidades.
Dentro de los protectores solares, existen principalmente dos tipos: los físicos y los químicos. La elección entre ellos depende más de las necesidades específicas de cada tipo de piel que de una jerarquía cualitativa. Según Irene Serrano, directora dermocosmética de Dermalogica, los filtros minerales, comúnmente conocidos como físicos, emplean ingredientes como óxido de zinc o dióxido de titanio. Estos componentes suelen ser recomendados para pieles sensibles o reactivas, ya que permanecen en la superficie de la piel y funcionan reflejando los rayos del sol sin interactuar profundamente con las otras capas de la piel.
Por otro lado, los filtros químicos, que destacan por texturas más ligeras y cosméticamente cómodas, actúan mediante una reacción química sobre la piel para neutralizar el impacto de la radiación UV. Raquel González, cosmetóloga y creadora de Byoode, señala que los protectores solares químicos requieren entre 10 a 20 minutos para ser efectivos, tiempo necesario para que los componentes como Avobenzone u Octocrylene reaccionen adecuadamente con la piel.
La cuestión de cuál tipo de protector solar utilizar es relevante para quienes tienen pieles delicadas o buscan texturas específicas. Como indica Estefanía Nieto, directora dermocosmética de Medik8, los minerales son adecuados para pieles con rosácea o propensas a irritaciones, mientras que los químicos son preferidos cuando se busca ligereza y un acabado sin residuos blanquecinos.
Identificar si un protector solar es físico o químico puede parecer complicado, pero leer la lista de ingredientes es clave. Los protectores físicos contienen óxido de zinc o dióxido de titanio, mientras que los químicos tienen nombres más técnicos como Octinoxate o Oxybenzone. Además, el mercado está viendo un auge en fórmulas mixtas que combinan ambos tipos de filtros, ofreciendo una protección equilibrada.
El conocimiento sobre los protectores solares también se enfrenta a falsos mitos, como la creencia de que los filtros físicos son más efectivos solo porque a veces dejan un residuo visible. Mireia Fernández, directora dermocosmética de Perricone MD, enfatiza que la eficacia radica más en la formulación, en la protección contra UVA/UVB, y en una correcta aplicación. Mientras tanto, Marta Agustí, directora nutricional de Advanced Nutrition Programme, advierte que los filtros químicos no son necesariamente una opción inferior, destacando las formulaciones modernas que mejoran la protección y la textura.
Entre los productos destacados se encuentran el Light Cream SPF 30 Harmony de Byoode, que combina filtros físicos y químicos, el Face Finishing & Firming Tinted Moisturizer de Perricone MD que ofrece un acabado con color y alta protección, y el Biolumin-C Heat Aging Protector SPF50 de Dermalogica, un protector químico con propiedades antioxidantes.
La elección del protector solar adecuado es, sin duda, un paso fundamental para una rutina de cuidado de la piel efectiva y personalizada.


