La crisis económica que afectó a Ceuta este verano podría extender sus efectos a lo largo de los próximos meses, según alertó La Casa del TPV, una empresa especializada en tecnología para comercio y hostelería. La compañía estima que la estabilización del comercio podría tomar entre seis y doce meses, dependiendo de factores como la recuperación del turismo, la confianza de los consumidores, la disponibilidad de liquidez y la agilidad de las medidas públicas de apoyo.
Este análisis se encuentra en el informe titulado «Ceuta 2026. Impacto económico sobre el pequeño comercio y perspectivas de recuperación», que combina datos de principales indicadores económicos y compara la actual crisis con la situación vivida durante la crisis fronteriza de mayo de 2021.
La Cámara de Comercio de Ceuta ha reportado pérdidas económicas directas que suman unos 33,04 millones de euros, reflejando una disminución promedio en la facturación del 53 % en el comercio y del 50,7 % en el sector de la hostelería y la restauración. Además, la demanda turística ordinaria ha sufrido un descenso cercano al 90 %. Estos datos provienen de un análisis realizado sobre 302 empresas, que representa aproximadamente el 9,3 % del tejido empresarial local.
Las Fiestas Patronales también han sufrido cancelaciones, resultando en una pérdida estimada de 15,7 millones de euros, y el 74 % de las empresas han implementado alteraciones en sus plantillas, con cifras que alcanzan hasta el 90,9 % en la hostelería.
La Casa del TPV señala que, a diferencia de 2021, la actual crisis ha coincidido con uno de los periodos más críticos del año, lo que agrava la situación financiera. José Ángel Salas, director comercial de la compañía, advierte que los problemas de liquidez podrían manifestarse en los meses siguientes, complicando el pago a proveedores, la renovación de inventarios y la preparación para la campaña navideña.
El informe presenta tres escenarios posibles para la estabilización del comercio: un optimista que sitúa la recuperación entre tres y seis meses, un escenario central de seis a doce meses, y uno más negativo que podría prolongarse más allá de un año si persisten cancelaciones y cierres empresariales.
Además, La Casa del TPV subraya que las pérdidas económicas no deben considerarse automáticamente como un impacto en el PIB de Ceuta, ya que este último depende de varios factores, incluidos el consumo recuperado y los efectos indirectos sobre el empleo y la inversión.
Para evitar un efecto arrastre que pueda afectar a empresas viables, la compañía propone un conjunto de medidas, entre ellas ayudas directas vinculadas a caídas de facturación, líneas extraordinarias de liquidez, aplazamientos fiscales y bonificaciones temporales de costes laborales. Salas enfatiza la importancia de preservar el tejido empresarial para evitar que cierres adicionales comprometan la recuperación económica futura.
Finalmente, La Casa del TPV advierte que la reactivación de consumidores y turistas no garantiza una inmediata recuperación financiera, ya que los negocios podrían arrastrar deudas y problemas de tesorería durante meses. Por lo tanto, el impacto real de la crisis deberá ser evaluado también en el contexto de la campaña de Navidad y los meses posteriores.


