En  “Kafka y la muñeca viajera“, su autor, Jordi Sierra i Fabra, interpreta de un modo mágico un hecho real de la vida de Franz Kafka, ocurrido en 1923, un año antes de su muerte.

Un día,  el escritor checo paseaba por el parque Steglitz de Berlín, cuando se encontró a una niña, Elsi, que lloraba con desconsuelo: había perdido a su muñeca, Brígida. Para calmarla, Kafka se inventa una historia: la muñeca no se ha perdido, simplemente se ha ido de viaje. El escritor, ya enfermo, cuya vida está carcomida por la angustia existencial, se deja atrapar por la magia de una pequeña y se convierte durante una temporada en “cartero de muñecas”.

Por las noches, con el mismo ardor con que se lanzaba a sus escritos metafísicos, Kafka se sumerge en la dulce tarea que se ha impuesto: consolar a la niña, escribiéndole cartas de parte de su muñeca. Cada día acude al parque a encontrarse con Elsi y entregarle una carta de Brígida desde los sitios más remotos del planeta. “El mundo se le antojaba muy pequeño”, afirma Jordi Sierra. Poco a poco, se gana su confianza y se crea una relación de complicidad entre el escritor y la niña.

Los pequeños quieren creer. Necesitan creer. En su mundo no existe, todavía, la desconfianza humana. Es un universo lleno de soles y lunas, días encadenados, llenos de paces, amores y caricias“. Con estas palabras, Jordi Sierra describe el núcleo del libro. El autor construye una narración sencilla, pero penetrada del binomio sentimiento-realismo, con un esfuerzo notable por adentrarse en el alma creadora del escritor checo.

También te puede interesar:   Web de Lebuque Studio

Con gran lirismo, bucea en el mundo infantil y novela un suceso misterioso en la historia de la literatura: las cartas de Kafka dirigidas a una sola niña, cartas que nunca se encontraron y que probablemente, ya ni existan. Las ilustraciones de Pep Montserrat ambientan el texto y nos trasladan al romántico parque de Steglitz.

Aunque está catalogado dentro de la literatura juvenil, el libro no es un cuento para niños; se trata de una novela sin edad, que hace renacer en el lector las ganas de vivir.

“Kafka y la muñeca viajera”

Jordi Sierra i Fabra

Editorial Siruela. Las tres edades. Madrid (2006), 147 pags.

  • Isabel Mallen

    ¡Qué bonita historia Reyes!, te felicito.

  • M.O.Y.

    Suena muy apetecible!

  • Vaya, la historia es similar a una de las historias de la película “Amelie”: a la relación que tiene Amelie con su padre tras la muerte de su madre. Ella le “roba” el enanito del jardín y se lo deja a una amiga azafata para que le haga recorrer el mundo y le envíe las pruebas (fotos y cartas) a su padre. Esto le hace al padre también viajar y salir de si mismo. ¿Se habrán inspirado los guionistas de la película en éste hecho de la vida de Kafka?

  • Jose

    Buenas:

    El novelista estadounidense Paul Auster cuenta este episodio de la vida de Kafka en su novela “Brooklyn Follies”… fue a partir de ésta como conocí la historia.