El mundo se encuentra en un estado alarmante, enfrentándose a lo que el Secretario General de la ONU, António Guterres, ha calificado como “el momento nuclear más peligroso desde el fin de la Guerra Fría”. Durante una reunión de alto nivel de la Asamblea General dedicada a la eliminación total de armas nucleares, Guterres subrayó la creciente modernización de los arsenales nucleares y un aumento en las amenazas globales, lo que ha llevado a una erosión de los acuerdos que tenían como objetivo controlar el riesgo de un conflicto nuclear.
El presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, ofreció datos inquietantes, revelando que a principios de 2026 el mundo contaba con más de 12.000 ojivas nucleares. Aunque esta cifra es significativamente menor que las 70.000 alcanzadas en 1986, se destaca que un número considerable de estas armas permanece en estado de alta alerta, listas para ser lanzadas con poco aviso. La preocupación es mayor aún, ya que por primera vez desde el final de la Guerra Fría, se prevé que el arsenal nuclear mundial experimente un crecimiento.
Ambos líderes subrayaron la incertidumbre que introducen nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y las capacidades cibernéticas en los sistemas de mando y toma de decisiones. Una de las mayores preocupaciones radica en la reciente expiración del tratado Nuevo START entre Estados Unidos y Rusia, lo que ha creado un vacío en la regulación de arsenales nucleares estratégicos por primera vez desde 1972. Guterres enfatizó que esta falta de límites vinculantes no solo pone en riesgo a los países que poseen estas armas, sino que afectará a toda la comunidad internacional.
Se recordó que la última Conferencia de Examen del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares concluyó sin acuerdos sustantivos, y la Comisión de Desarme de la ONU también finalizó su ciclo sin recomendaciones significativas. «Estas no son simplemente decepciones diplomáticas. Son señales de advertencia», afirmó Guterres.
Ambos dirigentes hicieron un llamado a recuperar el diálogo y restaurar los mecanismos de control de armas. Guterres instó a Estados Unidos y Rusia a negociar un nuevo marco que sustituya al Nuevo START y a reducir el papel de las armas nucleares en sus políticas de seguridad. También subrayó que la preservación de las reducciones logradas en décadas pasadas es vital para evitar una nueva carrera armamentista.
El objetivo de eliminación de armas nucleares ha sido una prioridad para la ONU desde sus inicios. La primera resolución de la Asamblea General, adoptada en 1946, abordó esta cuestión. Cada 26 de septiembre, el Día Internacional para la Eliminación Total de las Armas Nucleares busca mantener este objetivo en la agenda global y concienciar sobre las consecuencias humanitarias de estas armas, moviendo a los Estados hacia un mundo libre de armamento nuclear.
Fuente: ONU últimas noticias


