Un estudio reciente revela que el 92% de las empresas no está preparando una adecuada transferencia de conocimientos antes de que la generación del «baby boom» se jubile. El informe, que ha sido elaborado conjuntamente por eGain y Deloitte, pone de manifiesto una preocupante crisis de conocimientos institucionales a medida que se avecina una jubilación masiva de empleados experimentados. En los próximos cuatro años, más de 30 millones de estadounidenses cumplirán 65 años, lo que resultará en la mayor transferencia de conocimientos en la historia empresarial, con pérdidas económicas que podrían alcanzar entre 6,9 y 9,6 billones de dólares por merma en la productividad. A pesar de esta alarmante proyección, más de la mitad de las empresas encuestadas no ha implementado estrategias para recopilar y preservar el conocimiento de sus trabajadores a punto de jubilarse.
El informe destaca que la permanencia promedio en un puesto ha disminuido en la última década, mientras que los empleados de la generación del «baby boom» han estado en sus puestos durante más de ocho años. Este cambio demográfico pone en riesgo el conocimiento especializado almacenado por estos trabajadores, lo que podría comprometer la continuidad de las empresas. Sorprendentemente, aunque el 85% de los altos directivos considera esta fuga de conocimiento como una amenaza, la mayoría de las compañías aún no ha pasado de la fase de conocimiento a la acción.
Para abordar esta crisis, el informe propone un marco de cinco pasos que las empresas pueden seguir para asegurar la recopilación y aprovechamiento del conocimiento antes de que se pierda. Estos pasos incluyen consolidar los conocimientos en una fuente confiable, identificar y priorizar los conocimientos más críticos, institucionalizar la transferencia de conocimientos mediante modelos adecuados, alinear la cultura organizativa hacia el intercambio de conocimientos, y hacer de la recopilación de conocimientos una parte integral de los flujos de trabajo diarios.
El estudio presenta resultados tangibles que demuestran la efectividad de estos pasos. Un proveedor de telecomunicaciones en Europa, al implementar un sistema de gestión del conocimiento, mejoró su tasa de resolución en el primer contacto en un 37% y redujo a la mitad el tiempo necesario para que nuevos empleados alcanzaran su máxima productividad. Estos casos de éxito brindan una guía clara a las empresas sobre cómo transformar la actual amenaza del éxodo de conocimientos en una ventaja competitiva.
Los autores del informe subrayan que los líderes empresariales deben considerar el conocimiento como un activo estratégico crítico. Aquellas organizaciones que actúen con celeridad no solo mitigarán riesgos asociados a la jubilación de su personal, sino que también sentarán las bases para una transición hacia una adopción más efectiva de la inteligencia artificial, mejorando su capacidad competitiva en el mercado.

