La ansiedad, un tema que se ha arraigado profundamente en la sociedad contemporánea, se reconoce cada vez más como un fenómeno social en lugar de ser visto únicamente como un trastorno individual. En este contexto, Casandra de Juan, directora de Blessing Indigo, una escuela holística con certificación académica universitaria, destaca la necesidad de abordar este desafío desde una perspectiva más amplia.
En España, más de un tercio de la población enfrenta algún tipo de trastorno mental, siendo la ansiedad el más común. Inquietantemente, su prevalencia ha aumentado un 34 % en los últimos dos años y afecta desproporcionadamente a las mujeres, que la experimentan el doble que los hombres. Las cifras son especialmente alarmantes entre los jóvenes menores de 25 años, lo que subraya la urgencia de una intervención efectiva y multidisciplinaria.
De Juan explica que los factores que alimentan la ansiedad son diversos y complejos. La sobrecarga informativa y el uso intensivo de las redes sociales contribuyen a una comparación constante y a una presión estética, mientras que la inestabilidad económica y laboral genera incertidumbre sobre el futuro. Además, la ecoansiedad, un nuevo tipo de ansiedad relacionada con la crisis climática, está cobrando protagonismo, especialmente entre la juventud. Por último, el aislamiento emocional, resultado de estilos de vida acelerados y la falta de espacios seguros para ser vulnerables, agrava esta situación.
«La ansiedad es, en realidad, un mensaje. No es un enemigo, sino una señal de que hemos desconectado de nuestro centro», afirma Casandra. Su visión invita a reflexionar sobre la importancia de la autoescucha y la reconexión con uno mismo para recuperar el equilibrio personal perdido. En Blessing Indigo, las personas encuentran un refugio donde se practica la espiritualidad práctica y la introspección, herramientas esenciales para abordar estos retos.
La experta subraya que la transformación personal es vital para el bienestar colectivo. Reconoce que la sociedad tiende a promover un ritmo de vida frenético, pero el verdadero bienestar nace de la capacidad de detenerse y de habitarse a uno mismo.
Casandra de Juan concluye que la ansiedad es un síntoma colectivo que debe ser abordado de manera integral. «No podemos seguir viendo la ansiedad como un fallo individual. Necesitamos más educación emocional, más espacios de escucha y la valentía para mirar hacia dentro. La sanación personal puede también transformar la sociedad», afirma.
Blessing Indigo, fundado por Casandra, se dedica a ofrecer acompañamiento emocional y espiritual que fusiona prácticas de consciencia y autoconocimiento, buscando brindar herramientas para una transformación personal profunda.


