El Borussia Dortmund ganó 5-2 al Bayern y se llevó la DFB-Pokal, o lo que es lo mismo, la Copa de Alemania. Lo hizo en el Olympiastadion de Berlín, ante 75.000 espectadores en lo que fue una fiesta del fútbol de contragolpe. Jürgen Klopp volvió a ser el más listo y el trabajo de los suyos acabó venciendo, añadiéndole a eso la inestimable colaboración de la mala defensa del Bayern.
El Dortmund inició con su once de gala desde la lesión de Mario Götze, que estaba en el banquillo. Así, salieron Weidenfeller, Piszczek, Subotic, Hummels, Schmelzer, Kehl, Gundogan, Kuba, Grosskreutz, Kagawa y Lewandowski. En el Bayern iniciaron Neuer, Lahm, Boateng, Badstuber, Alaba, Luiz Gustavo, Schweinsteiger, Kroos, Robben, Ribéry y Mario Gómez.
El Bayern salió a por todo desde el minuto 1, pero en el 4 se encontró con desventaja en el marcador. Un mal despeje le cayó a Kuba, que se internó solo en el área y salvó la salida de Neuer asistiendo a Kagawa. El juego siguió parejo, y una acción en la que Gómez chocó con Weidenfeller dejó al portero tocado. Tras arrollar a Gómez poco después, Robben empató desde los once metros. Y el meta tuvo que ser sustituido, no pudo continuar.
Un penalti absurdo de Boateng, que barrió al rival cuando no había opción de robar el balón, permitió al Dortmund tomar la delantera. Hummels no falló. Y en el descuento del primer acto, Lewandowski bajó un balón que montaba una contra para que Kagawa, espectacularmente, le filtrara un pase perfecto. El polaco hizo el 3-1. El contragolpe fue todo.
Tras el descanso, otro contrataque de libro significaría el cuarto. Kagawa por el centro para Grosskreutz, que apareció por la izquierda. Lewandowski se desmarcó por la derecha, recibió un pase cruzado y fusiló. Ribéry, en gran jugada personal, puso el 4-2 con otro gran disparo. Y en otra contra, Neuer salió muy mal, Piszczek recogió el balón y el centro lo cabeceó Lewandowski, para redondear un hat-trick en la final de Copa. Neuer es buen portero, especialmente en los penaltis, pero alterna sus grandes actuaciones con demasiados errores de bulto. E igualmente, Alaba es mucho mejor volante que lateral.
El Bayern acabó un poco desquiciado, con entradas duras de Gómez o Schweinsteiger, quizás fruto del dominio de balón sin profundidad. El Dortmund pudo sufrir más pero los de Heynckes no acertaron. El Chelsea puede soñar. La final de la Champions está muy igualada a una semana de su disputa.
El Borussia supo esperar para contragolpear y trabajó magníficamente las ayudas tácticas para anular el ataque del Bayern. Al igual que en el partido de la Bundesliga, donde el Dortmund también venció y sentenció su segunda ensaladera consecutiva.
Primer doblete para un equipo que ha perdido jugadores pero que está muy bien trabajado. Este verano los volverá a perder, pero no extrañará que vuelva al mismo nivel. Enhorabuena.