El verano es una época en la que muchos padres se enfrentan al dilema de cómo mantener el aprendizaje de sus hijos sin convertir las vacaciones en una extensión del colegio. Este desafío se plantea en un contexto donde, a pesar de que las actividades académicas cesan, el cerebro infantil continúa necesitando estímulos y retos. En respuesta a esta situación, Smartick propone un enfoque innovador que busca sustituir los deberes tradicionales por una serie de retos adaptados a las necesidades de cada niño, con el objetivo de conservar la curiosidad y el interés por aprender.
Expertos en educación subrayan que el verdadero desafío no radica en llenar el verano de tareas escolares, sino en incorporar pequeñas actividades que fomenten la curiosidad, la lectura y la lógica. Con tan solo 15 a 30 minutos diarios de ejercicio cognitivo, es posible mantener los hábitos de aprendizaje y facilitar una reintegración más suave al regreso a las clases en septiembre. Según Hiwet Mariam Costa, doctora en Psicología Educativa, las actividades deben ser breves y lúdicas, promoviendo la resolución de problemas y el pensamiento lógico sin restar tiempo a la diversión y el juego.
Para lograr este equilibrio entre el aprendizaje y el ocio, se presentan diez buenos hábitos que cualquier familia puede adoptar durante las vacaciones. Entre ellos se encuentran la dedicación de cortos periodos de tiempo a actividades cognitivas, la integración de momentos fijos pero flexibles para retos mentales, y la utilización del juego al aire libre como una oportunidad para desarrollar habilidades matemáticas de forma natural. Además, fomentar la conversación sobre lo leído, establecer retos familiares de lógica y mantener un diario de verano son estrategias que han demostrado ser efectivas en la estimulación del cerebro infantil.
Las investigaciones indican que incluir la naturaleza como un «laboratorio científico,» cuidar la alimentación y el sueño, establecer retos personales de corto plazo, y cerrar el día con una pequeña victoria también contribuyen a consolidar el aprendizaje. Costa enfatiza que estos hábitos permiten mantener el cerebro activo de manera entretenida, fomentando la autonomía y la resiliencia cognitiva. Al priorizar la exploración y el juego, los niños pueden recargar energías y regresar al colegio con mayor confianza y entusiasmo.
Para apoyar a las familias en esta misión, Smartick ha elaborado una guía gratuita que ofrece diversas recomendaciones y actividades para mantener vivas las competencias en matemáticas, lectura y pensamiento crítico durante las vacaciones. Con un enfoque basado en la evidencia y el apoyo de expertos en educación, Smartick busca proporcionar herramientas útiles que ayuden a los niños a disfrutar del verano mientras se estimula su capacidad de aprendizaje.


