De TikTok a ChatGPT: Los Nuevos Educadores de la Era Digital

0
2
De TikTok a ChatGPT: los nuevos 'profesores' de la generación digital

Cada vez más, los menores optan por Internet como su principal fuente de orientación académica, validación emocional y búsqueda de identidad, dejando de lado sus propias capacidades de aprendizaje y reflexión. Esta tendencia ha sido analizada por Qustodio, una plataforma experta en seguridad online y bienestar digital, que destaca el profundo cambio en los hábitos de aprendizaje de las nuevas generaciones.

En la actualidad, los niños y adolescentes no solo recurren a contenido educativo online para mejorar habilidades prácticas, como tocar un instrumento o practicar un deporte, sino que se apoyan en plataformas digitales para enfrentar cuestiones emocionales y de identidad. Según Gloria R. Ben, psicóloga de Qustodio, es fundamental dotar a los jóvenes de herramientas que les permitan distinguir entre información rigurosa, opiniones y desinformación, priorizando el pensamiento crítico.

Influencers y creadores de contenido han emergido como nuevos referentes para la juventud, desplazando a profesores y expertos en ciertos ámbitos. Un informe realizado por Unicef y otras instituciones revela que el 79,2% de los adolescentes sigue al menos a un influencer, lo que subraya la influencia que estos tienen en la toma de decisiones y en la veracidad de la información que consumen. Sin embargo, la simplificación de temas complejos en redes sociales, especialmente relacionados con la salud mental, plantea un desafío, ya que puede llevar a los jóvenes a malinterpretar sus experiencias o reducir la importancia de problemas que requieren atención profesional.

Además, la aparición de la inteligencia artificial conversacional ha cambiado aún más el panorama. Un estudio reciente indica que el 38% de los adolescentes usa estas herramientas regularmente, lo que resalta su creciente dependencia. Las IAs, como ChatGPT, no solo proporcionan información, sino que también ofrecen respuestas inmediatas y personalizadas a preguntas concretas, lo que resulta particularmente atractivo para los jóvenes debido a la inmediatez, la adaptabilidad y la falta de juicio en las interacciones.

Gloria R. Ben advierte que, aunque la IA puede simular conversaciones naturales, no comprende las emociones ni el contexto personal de los usuarios. Por esta razón, su uso debe ser moderado y no convertirse en la primera opción de consulta para los menores.

Ante estos desafíos, Qustodio aconseja a los padres y educadores fomentar un uso consciente de las herramientas digitales. Es crucial mantener un diálogo abierto sobre los contenidos consumidos y estimular el pensamiento crítico. En un mundo donde la tecnología ofrece información instantánea, el acompañamiento y la experiencia de adultos siguen siendo recursos insustituibles en la educación de las nuevas generaciones.