El próximo día 21 de enero, tendremos la oportunidad de disfrutar de un eclipse lunar total, también conocido como Luna Roja. Si los cielos están despejados, se podrá contemplar nuestro satélite de un color rojizo, debido a que la luz procedente del sol será bloqueada por la Tierra. Es un fenómeno poco habitual que podrá ser contemplado desde diferentes partes del mundo, entre ellas España.

El fotógrafo de paisajes David Noton y Canon han publicado cinco consejos para que podamos fotografiarlas como si de profesionales se tratase.

Descárgate las aplicaciones adecuadas para estar bien informado

La posición del Sol en el cielo a cualquier hora del día varía mucho dependiendo de la latitud y la estación. Esto no ocurre así con la Luna, puesto que su desplazamiento por el firmamento está gobernado por su compleja órbita elíptica alrededor de la Tierra. Esa órbita resulta en variaciones mensuales, más que en variaciones estacionales, ya que la Luna se desplaza en función del ciclo lunar. El resultado se plasma en grandes diferencias en su horario de aparición y su trayectoria en el firmamento. Afortunadamente, ya no tenemos necesidad de consultar tablas complejas, sino que podemos descargarnos una aplicación en nuestro móvil. Por ejemplo, la llamada Photographer’s Ephemeris nos resultará útil para conocer las horas de salida y puesta, dirección y fases de la Luna, mientras que la aplicación Photopills ofrece una información completa de la posición de la Luna en el cielo.

Invierte en un objetivo con un zoom óptimo

Nos podemos encontrar dos posibilidades: hacer fotos con un objetivo angular para captar la Luna en el contexto de un paisaje, o captar una imagen en la que la Luna llene prácticamente todo el encuadre. Esta última opción suele estar reservada a los astrónomos, que utilizan potentes telescopios, aunque en el caso de disponer de un teleobjetivo muy largo, podemos conseguir desde nuestra cámara. Disponer de este tipo de teleobjetivos nos puede ayudar a conseguir imágenes mas sorprendentes.

También te puede interesar:   ¡Un rinoceronte de salón!

Utiliza un trípode para captar los detalles más precisos

Aunque parezca mentira, la Luna se desplaza por el cielo a una velocidad muy alta, por lo que cuadrar la escena puede ser complicad. Para hacerlo más fácil, es aconsejable contar con un trípode muy estable y sólida para poder captar la mejor imagen posible. Es bueno recordar, que al realizar las fotos con la cámara sujeta con las manos, los movimientos más ligeros se multiplican debido a que estaremos utilizando una velocidad de obturación muy rápida.

Integra la Luna en tu paisaje

Aunque las imágenes en las que la Luna aparece muy grande en el encuadre pueden mostrar bellos detalles, son básicamente imágenes con interés astronómico. Es recomendable utilizar la Luna como elemento del paisaje, incluso utilizar su luz como fuente de iluminación.

Esto último es algo difícil, puesto que la cantidad de luz que refleja la Luna es escasa, mientras que la superficie lunar resulta muy luminosa en comparación.

Controla con precisión la velocidad de obturación más adecuada para el motivo que vas a fotografiar

Los resultados más evocadores y genuinos cuando se utiliza la luz de la Luna en retratos de paisaje se producen cuando su luz se equilibra con el crepúsculo en el cielo a su alrededor. Estas imágenes ofrecen un atractivo, sentimiento y credibilidad muy sutiles.

Por definición, cualquier escena que incorpore un ángulo de visión medio o angular mostrará la Luna como un pequeñísimo punto de luz, pero aun así su presencia se notará. Nuestros ojos se centrarán en él, por muy insignificante que parezca. Por supuesto, la cuestión de la velocidad de obturación siempre estará ahí: si utilizas una velocidad de obturación demasiado lenta, apreciarás un rastro lunar antiestético y poco perceptible, incluso con un objetivo angular.

También te puede interesar:   Cárceles de lujo en Indonesia

Si la noche es clara, resulta esencial controlar con precisión la velocidad de obturación de la cámara, para que puedas captar la Luna con una velocidad de obturación lo suficientemente rápida como para congelar el movimiento y evita que salga desenfocada. La velocidad de obturación depende de la longitud focal del objetivo que utilices, pero si utilizas un teleobjetivo y la Luna llena el encuadre de la cámara, tendrás que utilizar una velocidad de obturación en torno a 1/250 de segundo.