El mundial de la Fórmula 1 es un mundo donde siempre hay acusaciones entre los equipos que forman parte de él, ya que todos intentan ir al límite del reglamento para pode ganar esa décima extra que le permita destacar sobre el resto. También es un mundo de innovaciones, que por lo general son puestas en entredicho por aquellos equipos que no han sido capaces de crearlas, pero que para los que las utilizan piensan que son totalmente legales.
El último rumor de elemento ilegal acusa al equipo Mercedes dirigido por el polémico, pero a la vez brillante, Ross Brawn al que acusan de haber diseñado un conducto F que les permite ganar velocidad punta, los cuales fueron prohibidos por la FIA el pasado mundial.
Los ataques sobre el equipo Mercedes provienen sobre todo de las escuderías Red Bull y Renault que piensan que ese sistema no es legal y han puesto sendas quejas a la FIA para que lo analice, aunque ya lo dieron por bueno en la anterior carrera celebrada en Australia.
Esta innovación consisten en una mejora del denominado conducto F que interviene en el alerón trasero móvil cuando se activa el DRS. Una vez que se activa queda al descubierto dos ajugueros en los laterales interiores del alerón. Es aquí donde interviene la imaginación del resto de equipos ya que unos creen que esos laterales están huecos y favorecen la canalización del aire, otros que el conducto de aire actúa desde el alerón delantero hasta el trasero.
Cabe decir que el conducto F lo prohibió la FIA ya que para utilizarlo hacía falta que el piloto interviniera, pero en este caso no no es así.
Si hace años fueron los dobles difusores, el pasado los escapes soplados, este año este conducto, lo que está claro es que la polémica también tiene un papel muy importante dentro del circo de la Fórmula 1.