Ha sido noticia en todos los medios. El jugador del Real Madrid Coentrao ha sido ‘cazado’ echando un cigarrillo a las afueras de un local. A su lado, Cristiano Ronaldo, asistía a las caladas de su amigo y compañero con una sonrisa en los labios. Esperemos que el propio CR7 no estuviera esperando su turno con el pitillo, porque el chascarrillo de Coentrao podría convertirse en drama nacional si es el delantero es el cazado.

Los futbolistas son jóvenes que tienen la suerte de ganar mucho dinero haciendo lo que les gusta. Pero no pueden dejar de ser, lo que son: unos chavales. Personas de 23 ó 24 años que se encuentran con millonadas en la cuenta corriente  y con unas ganas locas de pasarlo bien, también fuera del terreno de juego.

Muchos de ellos, se lo toman con calma y esperan a colgar las botas para dar rienda suelta los placeres de la vida y a los vicios mundanos. Otros, ni siquiera lo harán nunca porque tienen otros intereses. Pero hay un grupo de futbolistas que no esperan a retirarse para vivir la vida. Y es que es un criterio que solo ellos deben seguir. Ser futbolista de élite requiere unos grandes cuidados físicos y mentales. Pero, a la postre, cada jugador es libre de hacer lo que quiera, dentro de la legalidad. Y su entrenador de ponerlo, el fin de semana…

Coentrao ha sido el último jugador cazado fumando, pero no es el primero. Existe una larga lista de fumadores dentro del mundo del fútbol moderno. Hace pocas décadas, los jugadores fumaban hasta dentro del vestuario, pero ahora, las exigencias físicas son mayores y también el decoro que deben mantener.

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Pero jugadores como Ozil o Berbatov han sido fotografiados mientras le daban una calada al pitillo. Quizás, uno de lo más flagrantes fuese el brasileño Adriano, que además de fumar, aparecía en la foto con aspecto eufórico en un baile desenfrenado acompañado de un par de mujeres…