En el segundo trimestre de 2026, el valor de las importaciones de petróleo de la Unión Europea (UE) experimentó un notable aumento del 55,8%. No obstante, el volumen de estas importaciones se mantuvo mayormente estable en comparación con el promedio mensual de 2025, alcanzando 36,7 millones de toneladas, lo que supone un ligero incremento del 1,2%.
En el caso del gas natural licuado, el valor de las importaciones también registró un crecimiento del 4,1%, aunque el volumen cayó un 5,6%. En contraste, las importaciones de gas natural en estado gaseoso mostraron un incremento tanto en valor, con un aumento del 18,5%, como en volumen, que creció un 3,4%.
Los datos reflejan un panorama de cambios en el suministro energético de la UE, en el que los principales proveedores de petróleo continuaron siendo los mismos. Durante el segundo trimestre de 2026, Estados Unidos lideró como el mayor proveedor de petróleo, aportando el 18,8% de las importaciones, seguido por Noruega (14,3%) y Kazajistán (13,4%).
En lo que respecta al gas natural licuado, Estados Unidos también se destacó, suministrando el 63,2% del total, con Rusia y Argelia aportando un 17,3% y un 8,1%, respectivamente. Por su parte, Noruega se consolidó como el principal proveedor de gas en estado gaseoso, representando el 51,2% de las importaciones, seguida por Argelia (18,2%) y el Reino Unido (11,1%), que superó a Rusia, que se quedó con el 10,2%.
Este contexto pone de manifiesto la relevancia de las dinámicas de importación de energéticos para la UE, que continúa diversificando sus fuentes y gestionando los desafíos de un mercado energético en constante evolución. Las cifras sugieren una posición robusta de los Estados Unidos y Noruega en el sector energético europeo, a medida que la región busca asegurar sus suministros en medio de un panorama geopolítico incierto.


