Una de las imágenes más polémicas de toda la semana, ha sido el vídeo que el diario Ara publicó en el que se mostraban imágenes de Junqueras, Romeva y Forn en la cárcel. Las reacciones a la charla de filosofía de Junqueras o a las imágenes de Forn dedicado a la escritura no se han hecho esperar, sobre todo en el círculo más próximo a los políticos, desde donde consideran que se han sobrepasado límites y surgen preguntas sobre cómo se consiguieron esas imágenes.
¿Cómo se obtuvieron?
Hay varios medios que afirman que el Ministerio de Interior investigará la procedencia de esas imágenes, pero el portal Espiamos las ha analizado y ha podido determinar la forma en la que fueron obtenidas.
En primer lugar, las investigaciones del equipo de Espiamos determinan que se utilizaron dos dispositivos diferentes para la grabación, puesto que las imágenes muestran la fecha y la hora en colores, formatos y posiciones diferentes. Tambien se observa como las calidades de grabación entre ambos difieren.
En cuanto al tipo de dispositivos, todo hace indicar que el video se grabó con un reloj espía de calidad y algún objeto de mano como un bolígrafo con cámara incorporada. Esta hipótesis tiene en cuenta el hecho de que la grabación se realiza desde la cadera del sujeto o como en otras imágenes, la cámara se encuentra a pocos centímetros del objetivo sin que este llegue a percatarse. La calidad del video también da pistas: se observa como la grabación entre ambos dispositivos difiere pudiendo utilizarse aparatos que graban en 2K / 60 FPS, lo que permite imágenes tan rápidas y codificadas mediante H264.
Cabe añadir que relojes de este tipo resultan idóneos para este tipo de grabaciones encubiertas. En apariencia pasan totalmente desapercibidos, funcionan como cualquier otro reloj, detectan el movimiento y además de grabar pueden tomar imágenes.
¿Por qué no se detectó?
En el análisis de Espiamos también queda en el aire la duda de cómo pudo introducirse en un lugar con unas medidas de seguridad como las de una prisión un objeto que desde esta compañía aseguran “es sencillo de detectar”.
Según los expertos, este tipo de equipos de vigilancia son fácilmente rastreables mediante un equipo normal de rayos X, con el que se detectaría de un vistazo que el reloj tiene dos baterías o que el boli dispone de una batería interna, algo tan inusual que debería levantar sospechas. Incluso el uso de un detector de lentes hubiera sido suficiente para prevenir la utilización de los aparatos de vigilancia encubierta, desde el más sencillo hasta el más sofisticado.