ARCO, la transgresión cotidiana

Sin entrar en debates estériles sobre el arte contemporáneo lo que esta claro es que un año más en ARCO la transgresión es lo cotidiano. Nuevos autores que pretenden abrirse un hueco en los telediarios con obras que se suponen rompedoras y que no pasan de ser una más de esas transgresiones intencionadas cansadas, marchitas y recurrentes: religión, sexualidad, consumo…

Sin embargo, junto a los jóvenes o no tan jóvenes que buscan un hueco en las revistas y en  los medios de comunicación más que en Museos y Galerías estaban los grandes, los que nunca dejan de ser contemporáneos: Antonio López y Manolo Valdés en el stand de la galería Marlborough, que era, otra vez, la mas concurrida y con razón.

La verdadera novedad de este año, el 30 aniversario, fue la de los puntos rojos. Muchas más ventas que otros años y es que ARCO venda si es un verdadera novedad.

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