La mala suerte se ha cebado con Lance Amstrong cuando a falta de quince kilómetros para la meta se fue al suelo, quedándose extendido en el suelo y comenzando a rumoarse lo peor que le podía pasar, y por desgracia, a falta de las últimas pruebas que se verá sometido en el hospital Rio Carrión de Palencia, casi seguro que tendrá que pasar por el quirófano para operarse de la clavícula.
Así que el espectáculo continua pero sin Lance Amstrong, una de las mayores atracciones que iba a tener esta vuelta.