Después de un mes desde el inicio de su primera edición, el Programa Profesional en Inteligencia Artificial para Arquitectura e Interiorismo de The Factory School ha comenzado a recibir las valoraciones de sus alumnos. Estos destacan el papel fundamental de la inteligencia artificial como herramienta que facilita el desarrollo de propuestas, la organización de procesos y la comunicación de proyectos de manera más efectiva. Además, resaltan el enfoque metodológico de la formación, que busca integrar estas herramientas de forma crítica en los flujos de trabajo en arquitectura e interiorismo.
Los alumnos han compartido en sus redes sociales cómo el programa y la inteligencia artificial están impactando su forma de trabajar y concebir la arquitectura. Las reflexiones más recurrentes se centran en el potencial de la inteligencia artificial para mejorar el proceso de pensamiento, agilizar la experimentación de propuestas y clarificar la comunicación de ideas.
José Barastegui, uno de los estudiantes del programa, es arquitecto y cuenta que se sintió atraído por la parte visual de la inteligencia artificial al principio, pero pronto empezó a enfocarse en los flujos de trabajo que subyacen a las imágenes generadas. Según Barastegui, el verdadero interés radica en comprender cómo se puede aplicar la inteligencia artificial de manera efectiva en procesos reales de arquitectura e interiorismo.
Valora especialmente el enfoque metodológico de la formación, que no solo se centra en el resultado visual, sino también en el aprendizaje de qué estrategias funcionan y cuáles no, y el uso de la inteligencia artificial con criterios de diseño concretos.
Uno de los aspectos más destacados de estas primeras evaluaciones es que los estudiantes consideran la IA como un recurso práctico que puede integrarse en situaciones laborales cotidianas. Sienten que las herramientas vistas en el programa les permiten experimentar con ideas más rápidamente, elaborar briefings más completos, organizar información de manera más eficaz y comunicar sus intenciones de diseño con mayor claridad, lo que empieza a reflejarse en su trabajo diario en el sector.
En uno de los ejercicios del curso, Barastegui trabajó con un plano CAD en 2D para crear una representación 3D con alta calidad. El desafío consistió en desarrollar un brief que guiara la transformación de ese plano, definiendo no solo el resultado estético, sino también el contexto del proyecto y los criterios de diseño. Lo que más le impresionó no fue solo el producto final, sino el plan maestro estructurado que surgió del proceso, mostrando cómo se puede usar la inteligencia artificial para obtener resultados coherentes y útiles.
El objetivo del programa es enseñar a utilizar la inteligencia artificial como un apoyo en el proceso de diseño, en lugar de simplemente considerar los resultados visuales como un fin en sí mismo. La clave está en aprender a formular briefs efectivos y convertir las exploraciones en material útil para la toma de decisiones en arquitectura e interiorismo.
El creciente interés por la inteligencia artificial en el diseño refleja una transformación más amplia en el sector, donde arquitectos, interioristas y creativos necesitan explorar alternativas más rápidas y comunicarse de manera más eficaz en un entorno cada vez más digital. Óscar Martín, director del área de IA aplicada en The Factory School, señala que esta herramienta no reemplaza la creatividad profesional, sino que amplía la capacidad para explorar, organizar y comunicar ideas de manera efectiva.
The Factory School también ha lanzado un Programa en Inteligencia Artificial para Interioristas, que se centra en la aplicación práctica de herramientas de IA en proyectos de diseño y gestión de interiores. Este centro de formación online está especializado en varias disciplinas, buscando actualizar las competencias de profesionales y estudiantes en línea con las demandas del mercado.


