En la segunda semana de julio, los mercados eléctricos europeos experimentaron un notable aumento en sus precios promedio, destacando las subidas más significativas en Portugal y España. La disminución de la producción eólica en la península ibérica e Italia, así como el incremento en el coste del gas, fueron factores clave que impulsaron esta tendencia. A pesar del aumento de precios, se registraron récords históricos de producción solar fotovoltaica en Francia, España e Italia.
Durante la semana del 6 de julio, la producción solar fotovoltaica se incrementó en los principales mercados eléctricos de Europa, siendo Francia el país que dio un mayor salto, con un 14% de aumento. Alemania le siguió con un 13%, mientras que Italia y Portugal vieron crecimientos del 9,9% y 7,6% respectivamente. De manera notable, España estableció su récord de producción solar el 8 de julio, alcanzando los 277 GWh, justo un día después de que Francia alcanzara su máximo histórico de 199 GWh.
Sin embargo, no todo fueron buenas noticias para la energía renovable. La producción eólica cayó drásticamente en la península ibérica: Portugal vio un descenso del 57% y España del 54%. En contraste, Alemania y Francia lograron aumentos de producción eólica, alcanzando récords en este rubro como el de Alemania, que logró el máximo histórico para un día de julio con 788 GWh el 7 de julio.
La demanda eléctrica en Europa también mostró tendencia al alza durante la segunda semana de julio. Gran Bretaña reportó un incremento del 5,9%, seguida de Francia y España con aumentos del 5,6% y 4,5% respectivamente. Sin embargo, Alemania y Portugal experimentaron descensos en su demanda, el primero con un 1,2% y el segundo con un 5,1%.
Los precios en el mercado eléctrico fueron particularmente volátiles. La suba en los precios de la energía fue más notable en el mercado portugués, con un incremento del 70%, seguido de un 61% en España. Por otro lado, los mercados alemán, belga y neerlandés vieron reducir sus precios de forma significativa. El mercado italiano marcó el promedio semanal más alto de 144,09 €/MWh, mientras que el mercado nórdico mostró el promedio más bajo de 56,68 €/MWh.
En cuanto a los combustibles fósiles, la semana estuvo marcada por el incremento de los futuros del petróleo Brent, que tuvo un cierre máximo de 78,02 $/bbl, impulsado por las tensiones entre Estados Unidos e Irán que afectan el transporte marítimo por el estrecho de Ormuz. Los precios del gas TTF también aumentaron, alcanzando un máximo de 50,10 €/MWh, lo que refleja la creciente incertidumbre en el mercado energético global.
De cara a la próxima semana, las previsiones apuntan a nuevos incrementos de precios en los mercados eléctricos europeos, influenciados por un aumento en la demanda en algunos países y cambios esperados en la producción de energía renovable.


