Yemen enfrenta un alarmante riesgo de verse aún más inmerso en el creciente conflicto que sacude Oriente Medio. Esta advertencia fue realizada el martes por Hans Grundberg, el enviado especial de la ONU para el país, durante su intervención ante el Consejo de Seguridad. La crisis yemení se agrava mientras las fuerzas gubernamentales, apoyadas por una coalición liderada por Arabia Saudí, luchan contra los rebeldes hutíes, en un enfrentamiento que ya lleva casi una década.
En su discurso, Grundberg hizo un llamado a los miembros del Consejo para que «se unan para detener el derramamiento de sangre y apoyen todos los esfuerzos dirigidos a llevar la paz a una región que la necesita desesperadamente». Destacó que la situación de seguridad del personal de la ONU en Yemen es cada vez más precaria, exacerbada por la escalada de tensión regional, que comenzó el año pasado con el conflicto en Gaza. Los hutíes han mantenido a más de 50 miembros del personal de la ONU y otros civiles en detención arbitraria desde junio, lo que agrava la crisis humanitaria en el país.
El enviado de la ONU subrayó la urgente necesidad de un alto el fuego y una distensión regional para frenar el conflicto, que se entrelaza con un ciclo de represalias. Los hutíes han continuado atacando buques internacionales en el Mar Rojo y disparando misiles hacia Israel. En respuesta, Estados Unidos, con el apoyo de varias naciones, ha realizado ataques aéreos en cuatro provincias yemeníes, mientras que Israel ha bombardeado el puerto vital de Huydadah. Este ciclo de violencia amenaza con profundizar aún más a Yemen en la crisis regional y obstaculiza los esfuerzos por abordar su propia crisis interna.
Grundberg también enfatizó el deseo del pueblo yemení de paz, a pesar de las adversidades. Hizo un llamado a los hutíes para que liberen de inmediato a todos los detenidos arbitrariamente, incluidos los miembros del personal de la ONU. Desde su última reunión con el Consejo, el enviado ha mantenido conversaciones constructivas con diversas partes interesadas en Nueva York, Teherán y Moscú, buscando una solución pacífica al conflicto.
La situación humanitaria en Yemen, por su parte, sigue deteriorándose a niveles alarmantes. Joyce Msuya, alta funcionaria de la oficina de coordinación de la ayuda de la ONU, advirtió sobre el aumento del hambre, con cifras que alcanzan niveles sin precedentes, junto con un alarmante incremento de casos de cólera. La comunidad humanitaria, aunque comprometida a ayudar, enfrenta un grave déficit de financiación, lo que podría dejar a millones de yemeníes sin acceso a ayuda alimentaria vital.
Además, la ONU ha expresado su preocupación por los miembros del personal humanitario detenidos por los hutíes, reiterando la necesidad de su liberación inmediata. Se ha informado que muchos de ellos han estado en contacto con sus familias, pero la detención arbitraria y las acusaciones infundadas continúan obstruyendo la capacidad de la ONU para proporcionar asistencia vital en Yemen. En este contexto, la atención internacional debe centrarse no solo en detener la violencia, sino también en abordar las crisis humanitaria y política que enfrenta Yemen.
Fuente: ONU últimas noticias