Pedro Muñoz sigue con su cruzada particular contra todos los tenistas españoles, y eso que estos han dejado muy clara su postura, pero a ni la intervención de Lissavetzky sirvió para que se marchara de la presidencia, e incluso pareció que se crecía más todavía, a pesar de eso se espera que después de los Juegos Olímpicos se cambie de presidente de la Real Federación Española.
Está claro que Muñoz vivirá todo los grandes eventos desde el palco, porque se esperará a que pasen los los Juegos Olímpicos, la semifinal de la Copa Davis o la final de la Copa Federación, así podrá sacar barriga o irse con la cabeza agachada.