Son ya cuatro grandes premios los que se han disputado esta temporada y también son cuatro pilotos los que han ganada una carrera. En esta ocasión le ha tocado el turno a Vettel, que no había tenido un buen arranque de mundial pero que en el China ha dominado la carrera de inicio a fin, sólo presionado por Raikonen, quien remontó hasta llegar en segunda posición.
Con esta victoria, el piloto alemán se coloca líder del mundial, siendo también el cuarto piloto que lo logra esta temporada, lo que demuestra que por ahora estamos ante la temporada más interesante de los últimos años.
Vettel partía desde la primera posición y esta no la abandonó en toda la carrera. Desde las primeras vueltas fue abriendo un hueco importante con sus perseguidores, hueco que le sirvió para poder realizar sus paradas de una forma más tranquila. Al final llegó a la meta con una ventaja de tres segundos sobre Raikonen.
El piloto finlandés fue el protagonista de la mayor remontada de la carrera. Partía muy atrasado pero fue subiendo posiciones gracias a la gran velocidad punta que cuenta su monoplaza. Luego la estrategia llevada por su equipo le permitió adelantar a rivales en boxes. Durante algunos momentos, presionó a Vettel, pero tras la última parada, no pudo acercarse al piloto alemán.
El tercero fue el también piloto de Lotus, Grosjean, que hizo una gran carrera demostró que el Lotus es uno de los mejores coches de la parrilla.
Alonso llegó en séptima posición, muy cerca del sexto puesto, pero limitado por los problemas de su Ferrari, que no le permite adelantar en rectas, y todos los adelantamientos los tiene que hacer en sitios de alta dificultad.
Después de las cuatro primeras carreras Alonso está a sólo diez puntos del líder del mundial, Vettel, cosa que no se imaginaban ni los más optimistas del mundial.
La próxima carrera será dentro de tres semanas en Cataluña, y ahí se espera que Ferrari pueda traer una gran evolución que le permita estar con los de arriba.