La Asamblea General de la ONU llevó a cabo hoy su 21ª reunión en el marco de la «Iniciativa del Veto», convocada tras que Rusia y China impusieran un veto el pasado 7 de abril a una resolución del Consejo de Seguridad relacionada con el estrecho de Ormuz. Durante la sesión, la presidenta del organismo, Annalena Baerbock, subrayó que el veto no debe ser la última palabra y resaltó la «oportunidad y responsabilidad» que tiene la Asamblea para mantener el debate sobre este tema crucial.
La representante de Rusia justificó el veto, argumentando que la resolución rechazada presentaba las acciones de Irán como la «única fuente de desestabilización» en la región, ignorando las «causas reales de la crisis», como los ataques ilícitos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Además, advirtió que la adopción de dicha resolución podría dar «carta blanca» para actos agresivos y una mayor escalada en la región, lo que a su juicio socavaría las posibilidades de reanudar las negociaciones. La diplomática rusa también hizo hincapié en que el proyecto pasaba por alto que una parte significativa del estrecho de Ormuz se encuentra dentro de las aguas territoriales iraníes.
Por otro lado, la Organización Panamericana de la Salud ha lanzado nuevas directrices destinadas a fortalecer la atención a largo plazo de la población anciana, ante el rápido envejecimiento de la población en América Latina y el Caribe. Se estima que aproximadamente ocho millones de personas mayores de 65 años en la región requieren cuidados a largo plazo. Este porcentaje se espera que aumente al 16% para el año 2050. La OPS advirtió que cerca del 70% de estos cuidados son proporcionados por mujeres familiares, a menudo sin remuneración ni suficiente apoyo, lo que genera una carga significativa y una marcada desigualdad de género.
En otro tema, expertos en derechos humanos de la ONU exigieron justicia por las alegaciones de trata de menores y jóvenes para explotación sexual reveladas en los Archivos de Epstein. Estos documentos implican a figuras prominentes de todo el mundo y evidencian un patrón de trata que ha perdurado durante décadas. Los expertos solicitaron que se investigue la brutalización de jóvenes y niñas, señalando que la falta de rendición de cuentas por parte de los Estados perpetúa una cultura de impunidad que afecta desproporcionadamente a mujeres y niñas.
Finalmente, la situación en Gaza continúa deteriorándose, con la ONU alertando que las condiciones de vida en los campamentos de desplazados se han vuelto insalubres. La agencia para los refugiados palestinos, UNRWA, advirtió que la sarna, los piojos, las pulgas y las ratas están proliferando en los refugios colectivos. A pesar de los esfuerzos humanitarios para distribuir kits de higiene y agua, las agencias han planteado que es esencial que las autoridades israelíes permitan la entrada de pesticidas para abordar la raíz del problema, mientras UNRWA se enfrenta a restricciones en el funcionamiento de sus generadores, comprometidos por la falta de piezas de repuesto.
Fuente: ONU últimas noticias


