La situación de los derechos humanos en Venezuela continúa siendo alarmante, según advirtió el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, durante una actualización oral ante el Consejo de Derechos Humanos en Ginebra. Desde su último informe en junio, el país ha visto un incremento en las restricciones a la libertad de expresión y de reunión pacífica, así como un aumento en las detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas.
Türk destacó que la reciente adopción de leyes que confieren amplios poderes de emergencia al Gobierno, cuyos detalles no han sido publicados, impide cualquier evaluación independiente de su conformidad con el derecho internacional. Esta situación ha facilitado una escalada en la represión, tipificada por una creciente militarización de la vida pública y un ambiente que ya está marcado por altos niveles de criminalidad.
El Alto Comisionado manifestó su preocupación por el uso de métodos de denuncia promovidos por el Estado a través de aplicaciones, los cuales fomentan un clima de miedo y desconfianza entre los ciudadanos. A esto se suma la ley de supervisión de ONG, que ha complicado aún más la labor de la sociedad civil. La violencia contra periodistas, defensores de derechos humanos y figuras de la oposición se ha intensificado, obligando a muchos a abandonar el país. Türk enfatizó que cuando estos actores se van, también se pierde la verdad y la posibilidad de rendición de cuentas.
Las condiciones de detención en el país son alarmantes, con reportes de escasez de alimentos y medicinas, así como la falta de visitas familiares para los detenidos. Se han documentado al menos cinco muertes de personas que se encontraban en custodia, lo que resalta la crítica situación en los centros de detención. Türk instó a la liberación inmediata de aquellos que han sido detenidos arbitrariamente por ejercer sus derechos cívicos.
La crisis socioeconómica también fue objeto de preocupación, con proyecciones de inflación que podrían alcanzar el 270% en 2025 y un salario mínimo que resulta ser más de mil veces inferior al costo de la canasta básica de alimentos. Esta situación ha llevado a muchas familias a enfrentar la difícil elección entre gastar en comida o en medicinas.
El Alto Comisionado también se pronunció sobre el impacto negativo de las sanciones económicas sobre los sectores más vulnerables, pidiendo una reevaluación de estas. Además, expresó su inquietud por la presión militar de Estados Unidos sobre Venezuela, advirtiendo que cuando las tensiones se intensifican, son las personas comunes las que más sufren.
Finalmente, lamentó la falta de personal internacional de la Oficina del Alto Comisionado en Venezuela, a pesar de los esfuerzos por restablecer su presencia en el país. Türk concluyó haciendo un llamado al diálogo constructivo con las autoridades, subrayando la necesidad urgente de poner fin al sufrimiento del pueblo venezolano.
Fuente: ONU últimas noticias





