La compañía alimentaria Vegetales Línea Verde, especializada en la producción de alimentos frescos preparados, ha dado un paso significativo hacia la modernización de su infraestructura tecnológica mediante la implementación de soluciones de Nutanix. Esta transformación no solo busca hacer más eficiente su operación diaria, sino también garantizar un mantenimiento fluido que no interrumpa la producción.
Vegetales Línea Verde, que opera en las principales zonas de cultivo de España, como Navarra y Murcia, pertenece al grupo italiano La Línea Verde, que también tiene presencia en otros países europeos. La compañía inició su colaboración con Nutanix hace cuatro años con un proyecto que consistía en actualizar su sede en España, reemplazando equipos obsoletos como una cabina de discos convencional y la estructura de servidores de VMware.
Tras la adquisición de su sede en Naturvega, y observando la necesidad de modernizar también las instalaciones en Italia, la empresa se enfrentó a una decisión crucial. Contemplaba la posibilidad de continuar con la tecnología de Nutanix, que ya había demostrado ser efectiva, o explorar alternativas como HPE SimpliVity. Finalmente, la compañía optó por Nutanix, motivada por la simplicidad de su gestión y su arquitectura hiperconvergente, delegando la implementación a Lanmedia, su partner en esta iniciativa.
Este cambio ha permitido a Vegetales Línea Verde reducir su coste operativo total en un notable 15%, especialmente en el ámbito del tiempo que se dedica a la administración y el mantenimiento. La complejidad en el mantenimiento ha disminuido, lo que se traduce en una capacidad para gestionar tareas críticas en solo tres horas sin interrumpir la actividad diaria de la planta, algo esencial dado el impacto que tendría una parada en la producción.
Eneko Les Aguado, responsable del departamento de Informática de la compañía, enfatiza la importancia de esta tecnología: «La tecnología de Nutanix nos garantiza que, si en cualquier momento tenemos una caída de servicio, por ejemplo, en nuestra sede de Tudela, podamos levantar de manera automática todas las máquinas y seguir funcionando desde cualquier otra sede». Esta capacidad de resiliencia es clave en el competitivo sector alimentario, donde la continuidad operacional es fundamental.


