El uso de drones ya es visto como algo habitual en nuestras vidas. Ya no solo en referencia al tema del ocio y entretenimiento, sino también en muchos trabajos. El último ejemplo lo encontramos en la prestigiosa bodega Lahoz de Socuéllamos (Ciudad Real), que recientemente han empezado hacer uso de los drones para mejorar la producción de sus viñedos. en concreto un ahorro medio en riego del 11%, una disminución de abonos del 7%, una estimación de la producción durante la maduración del 97% y en envero del 94%, ratios que mejoran en un 12% los cálculos previos de su productividad antes de utilizar esta tecnología con la colaboración de la compañía española Hemav.

Optimización de recursos

Lo que esta bodega ha buscado con el uso de estos dispositivos, es mejorar el rendimiento y optimizar sus recursos, una optimización que al final se traducen en un importante ahorro económico.

En una primera fase, lo que se ha hecho ha sido la digitalización de un 10% del total de su explotación, unas 500 hectáreas de viñedo. La parcela escogida por parte de Bodegas Lahoz ha sido la que presentaba más problemas en cuanto a diferencias de riego, producción, maduración y plagas.

3 vuelos con drones

Durante la realización del proyecto, la empresa Hemavha llevó a cabo tres vuelos con drones sobre esa parcela, vuelos realizados en diferentes momentos como son el cuajado del fruto, el envero y la maduración.

Durante el primer vuelo se identificó que existía un gran potencial de mejora en cuanto a la homogeneidad del cultivo y que algunas vides necesitaban un ajuste de fertilización. También se observó una falta de nitrógeno foliar en la mayoría de los sectores y un exceso de riego que alertaba de una posible presencia de plaga. Tras aplicar las recomendaciones elaboradas por Hemav, se obtuvo una evolución positiva de la productividad de la parcela que se comprobó durante los informes de los siguientes vuelos. Por último, se identificaron focos incipientes de plagas de araña roja mediante el análisis de la disminución del vigor vegetativo y la reducción del área de la vegetación. Gracias a esta identificación temprana, se pudo minimizar prácticamente todos los focos y mantener las zonas residuales bajo control.

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Lo mejor de todo, es que se trata de un sistema muy rápido que ofrece informes con una semana de posterioridad. De esta forma, bodegas Lahoz podía actuar de forma más rápida sobre la zona aplicando las recomendaciones establecidas.