El Gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) y la Oficina de Coordinación de la Ayuda Humanitaria (OCHA) han lanzado este jueves el Plan de Respuesta Humanitaria 2025, con el objetivo de movilizar 2,540 millones de dólares para hacer frente a las severas crisis que afectan al país. En la actualidad, se estima que 21.2 millones de congoleños han sido perjudicados por conflictos armados y desastres naturales, mientras el sector sanitario lucha contra brotes múltiples de enfermedades, una situación que complica aún más la asistencia a la población.
Bruno Lemarquis, coordinador humanitario en la RDC, aseguró que «todas las señales de alarma parpadean en rojo». A pesar de los desafíos que enfrenta el país, resaltó la eficacia de la acción humanitaria para salvar vidas. Las necesidades son abrumadoras y el plan de respuesta busca ofrecer asistencia esencial a 11 millones de personas, de las cuales 7.8 millones son desplazados internos, una cifra que se encuentra entre las más altas del mundo.
La crisis multifacética en la RDC se agrava por tres factores clave: una creciente espiral de violencia que abarca desde las provincias de Ituri a Tanganica; la presencia de autoridades de facto en regiones críticas como Kivu Norte y Kivu Sur; y una angustiante crisis de financiación que compromete las operaciones humanitarias. Lemarquis enfatizó que, sin una movilización internacional mayor, las necesidades humanitarias seguirán creciendo, lo que pondría en peligro la estabilidad regional y la capacidad de respuesta ante emergencias.
El plan incluye iniciativas concretas, como el tratamiento de 1.5 millones de niños afectados por desnutrición aguda y el acceso al agua potable para cinco millones de personas. Se contempla también la lucha contra brotes de enfermedades como cólera, sarampión y mpox, y se priorizará la protección de civiles, en especial de mujeres y niños, en un contexto de violencia extrema.
Sin embargo, el desafío de financiar este ambicioso plan es considerable. En 2024 se alcanzó un récord de financiación de 1,300 millones de dólares, que beneficiaron a 7.1 millones de personas, en gran parte gracias a la contribución de Estados Unidos, que cubrió el 70% de los fondos del año pasado.
En otro ámbito, la preocupación por un brote de enfermedad en la provincia de Equateur ha llevado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a intensificar sus investigaciones. En Basankusu y Bolomba, se han registrado 1,096 casos y 60 muertes relacionadas con síntomas que incluyen fiebre, dolores musculares y hemorragias. Un equipo nacional de respuesta rápida ha sido desplegado en la región para analizar la situación y verificar si hay patrones inusuales.
La OMS, por su parte, ha comenzado a fortalecer la vigilancia de enfermedades y está colaborando con autoridades locales para ofrecer suministros médicos y mejorar las medidas de respuesta. La situación de salud pública en la RDC sigue siendo crítica, y aunque la ayuda humanitaria es indispensable, Lemarquis subraya que las verdaderas soluciones son políticas y requieren acciones sostenibles que aborden las causas profundas de los conflictos en la región.
Fuente: ONU últimas noticias