Cada verano, la costa gallega se convierte en un punto de encuentro para miles de personas que comparten su pasión por la música en el Resurrection Fest. En su última edición, este festival no solo ofreció una experiencia sociocultural única, sino que también unió fuerzas para abordar uno de los problemas más inquietantes de nuestros océanos: la contaminación plástica marina.
La iniciativa busca transformar el entusiasmo de sus asistentes en acción concreta para la regeneración de los océanos, conectando territorio, tecnología y responsabilidad ambiental. En un mundo donde el plástico llega al mar más rápido de lo que se puede medir, la recopilación de datos se vuelve fundamental. A pesar de que existen datos sobre la contaminación plástica, muchos se encuentran fragmentados y desconectados, lo que dificulta desarrollar un entendimiento claro de su movimiento y concentración.
Universal Plastic y Bring The Noise han orquestado una campaña que integra música, ciencia y participación, con el fin de activar una comunidad que genere datos sobre la situación de los residuos plásticos en los océanos. Los participantes que descargan la aplicación móvil de la campaña siguen un sencillo protocolo que les permite documentar, a través de fotografías, los desechos encontrados durante las limpiezas de playas. Este sistema no solo registra la ubicación de los residuos, sino que también convierte cada observación en un dato fiable para la investigación científica.
Los resultados iniciales de esta campaña han revelado información sorprendente. Se han documentado residuos provenientes de al menos siete países y materiales asociados a diversos sectores industriales. Además, se han encontrado envases fabricados hace más de cuatro décadas que aún permanecen en el océano, así como más de 30 kg de plástico que fueron retirados durante las limpiezas.
Los datos recopilados no solo son un reflejo del impacto ciudadano, sino que también sirven para fortalecer la gestión pública. El Ayuntamiento de Xove, por ejemplo, ha comenzado a incorporar esta información en su manejo costero, facilitando la identificación de patrones de acumulación de basura y orientando las inversiones hacia una economía azul más sostenible.
Toda la información recopilada se integra en ONDAs, un espacio de datos desarrollado por Universal Plastic, que organiza y estandariza información para crear un conocimiento útil para la investigación y la elaboración de políticas públicas. Esta plataforma no solo beneficia a la comunidad local, sino que también se conecta con el Ocean Data and Information System de UNESCO-IOC, permitiendo que los datos locales tengan un impacto en colaboraciones internacionales.
La colaboración entre Universal Plastic y Bring The Noise demuestra que los grandes eventos como festivales no solo pueden ser espacios de entretenimiento, sino también catalizadores de cambio ambiental. Resurrection Fest ha demostrado que una comunidad movilizada puede generar evidencia científica relevante, que fortalece la gestión del territorio y continúa teniendo un impacto mucho después de que el último acorde resuena en el aire.


