Nueve medallas no son fáciles de conseguir a pesar de que José María Odriozola esperaba más de catorce.
No hay que echar la vista atrás para los errores, una vez más en lanzamiento masculino o en longitud, pero sí hay que felicitar a deportistas como Mercedes Chilla que dejó de ser una deportista anónima en la tarde de ayer.
En un día en que Julio Rey se colgó un nuevo bronce en maratón y en que Higuero y sobre todo España dejaran el pabellón español muy alto con su doblete en el 5.000 más raro de los últimos tiempos, Chilla fue la protagonista.
Paquillo cumplió, como siempre, y la genuina Marta Domínguez no defraudó en los 5.000 metros femenino siendo Campeona Europea. Aunque la medalla de más mérito es el bronce de la jerezana Mercedes Chilla.
No voy a ser hipócrita. Hasta ayer, ese nombre no me decía nada, pero es ella la primera española en conseguir una medalla en lanzamiento en unos campeonatos. Ayer, se colgó el bronce e incluso intentó hacer récord nacional, pero quizás la euforia de saberse entre las tres mejores de Europa hizo que le temblara el pulso.
Al término de la prueba, emocionada, hablaba para los medios y esperaba que sus padres la recibieran al volver a casa. Seguramente, sean más las personas que le esperen en su pueblo y esperemos que a nivel nacional. El hecho de que personalidades como Zapatero, que llamó a Marta Domínguez, se acordara de esta espontánea andaluza significa que ha pasado a la historia en el deporte nacional. ¿Y cuantos deportistas hay que nunca llegan a ese punto?, por lo que ha de celebrarse, como se merece, por todo lo alto.
Y claro que el remate final a la tarde lo pusieron España e Higuero, que sintieron el himno español tras un 5.000 con muchas alternativas, pero con un España que consiguió su objetivo colgándose el oro europeo.