El mercado inmobiliario en España se encuentra en un estado de notable envejecimiento, según un análisis reciente del portal inmobiliario pisos.com. Los datos revelan que un 23% de los inmuebles disponibles en el país tienen más de 50 años de antigüedad, lo que significa que este segmento representa la mayor parte del mercado. A continuación, se sitúan las viviendas de entre 30 y 50 años, que conforman un 19% del total, seguidas por aquellas de entre 20 y 30 años con un 17%.
En contraste, solo un 15% de los inmuebles en venta cuenta con menos de cinco años, mientras que las propiedades de entre 5 y 10 años apenas alcanzan un 9%, convirtiéndose en el segmento menos representado del mercado nacional.
El informe destaca que las viviendas más nuevas, con menos de cinco años, son las más valoradas, con un precio medio de 364.556 euros para un inmueble de 90 metros cuadrados. Este costo es seguido por las viviendas de entre 5 y 10 años, que tienen un precio promedio de 309.696 euros. Al observar las propiedades más antiguas, se observa que los precios descienden notablemente, con un promedio de 200.978 euros para las de entre 10 y 20 años y 205.397 euros para las de más de 50 años.
Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, explica que la diferencia de precios no solo obedece al estado de conservación de los inmuebles, sino también a factores como la ubicación y la eficiencia energética. Generalmente, las viviendas más nuevas se encuentran en zonas en expansión que ofrecen mejores prestaciones, a diferencia de las más antiguas, que suelen estar situadas en núcleos históricos que requieren inversiones significativas para su rehabilitación.
El panorama varía notablemente entre comunidades autónomas. En el ámbito de viviendas recientes, Murcia ocupa el primer lugar con un 22% de su parque en venta que tiene menos de cinco años, seguida por la Comunidad Valenciana y Baleares. Por el contrario, La Rioja presenta el menor porcentaje de viviendas recientes con solo un 7%.
En cuanto a las propiedades de más de 50 años, el País Vasco encabeza la lista con un 38%, una cifra que destaca frente a regiones como Asturias y Aragón, ambas en el 35%. En el extremo opuesto, Murcia y Canarias tienen solo un 16% de viviendas en este segmento.
El análisis de precios según la antigüedad de las propiedades también muestra variaciones significativas. En Baleares, las viviendas de entre 5 y 10 años alcanzan un precio medio de 690.850 euros, el más alto del país para este segmento. En Madrid, una vivienda típica de más de 50 años cuesta alrededor de 559.656 euros, destacándose entre las más caras, mientras que en Castilla y La Mancha y Extremadura, los precios son considerablemente más bajos.
El envejecimiento del parque inmobiliario en España indica una falta de construcción sostenida y subraya la necesidad de rehabilitación energética, concluye Font. Las administraciones, según él, deben proporcionar incentivos para la renovación de inmuebles antiguos y fomentar la construcción de nuevas viviendas asequibles para rejuvenecer un mercado que se presenta como excesivamente envejecido.



