Vega IV

Existen en el mundo entero yates de lujo de todo tipo, y particularmente a nosotros nos ha interesado en esta ocasión el denominado Vega IV, que cuenta con la particularidad de no haber sido desarrollado específicamente por un astillero de los mejores del mundo, ni ser una plataforma completamente virgen, sino que ha sido generado partir de una vieja barcaza holandesa.

En concreto, se trata de un nuevo yate o embarcación de lujo que se ha generado gracias a la utilización de los elementos principales de una muy antigua que transportaba carbón por las aguas de Europa. Ahora, no obstante, es un palacio sumamente exclusivo, que no delata de ninguna forma que sus principales estructuras tienen más de medio siglo de vida.

De 130 pies de alto, este curioso barco fue construido en 1959 y ahora se ha transformado en un departamento flotante atracado en el Támesis, en Londres. Lo curioso del caso es que, teniendo en cuenta sus características, a pesar de que su valor es de un millón y medio de euros, se trata de una vivienda más económica que cualquiera de las que se pueden encontrar en tierra firme en la misma zona.

De acuerdo a las declaraciones de las personas que han trabajado en su interior y el desarrollo de la embarcación, tener la misma preparada llevó más de 5.500 horas, aunque todos ellos se manifiestan orgullosos de los resultados conseguidos, más que nada considerando que todo el interior de la embarcación fue hecho a mano por estos obreros incansables.

Entre algunas de las principales prestaciones de esta embarcación, en tanto, debemos decir que se incluyen algunas como calefacción por suelo radiante, un televisor HD de 40 pulgadas pantalla plana, ducha de lluvia y una chimenea colgante, además de que todos los clientes de la embarcación cuentan con servicio de mayordomo las 24 horas.

También te puede interesar:   Más de 62.000 euros por la carta de un pasajero del Titanic