El auge de los sistemas satelitales de órbita baja (LEO) ha generado un debate renovado sobre cuál tecnología es más adecuada para garantizar la conectividad en el entorno rural. En este contexto, la compañía Serenae se posiciona a favor de la tecnología de satélite geoestacionario (GEO), argumentando que esta opción se alinea mejor con las condiciones de muchas áreas rurales de España.
Serenae cuenta con más de 12.000 clientes en zonas rurales y enfatiza que no toda innovación tecnológica conlleva necesariamente una mejor experiencia de uso en todos los escenarios. En particular, en entornos alejados de los núcleos urbanos, aspectos como la estabilidad del servicio, la facilidad de instalación y la durabilidad de los equipos son factores decisivos.
Desde la empresa se sostiene que en el mundo rural, aspectos como la estabilidad y la sostenibilidad técnica son prioritarios. «Para muchos usuarios, que el sistema sea robusto y predecible es más valioso que alcanzar prestaciones punta en condiciones ideales», indican.
Actualmente, coexisten diversas arquitecturas de conectividad satelital, entre las que se incluyen GEO y LEO. Los sistemas geoestacionarios operan con una orientación fija hacia una posición orbital estable, lo que simplifica tanto su instalación como reduce los componentes móviles en el equipo del usuario. Por otra parte, los sistemas LEO, que incorporan un seguimiento dinámico, pueden ofrecer ciertas ventajas, pero también traen consigo una mayor complejidad técnica que no siempre es adecuada para el entorno rural.
La compañía subraya: «La pregunta clave no es qué tecnología es más avanzada, sino cuál es más adecuada para cada entorno. En muchas ubicaciones rurales, la reducción de la complejidad técnica favorece la continuidad del servicio».
Otro punto que destaca Serenae es el mantenimiento, ya que las instalaciones GEO requieren intervenciones preventivas y visuales simples, como el control de vegetación o la limpieza de nieve, lo cual resulta fundamental en zonas aisladas donde cada intervención técnica puede suponer un costo y una logística adicional.
Aunque existen diferencias de latencia entre las tecnologías GEO y LEO, Serenae aclara que su impacto depende del tipo de aplicación. En la mayoría de los usos rurales cotidianos, como teletrabajo, educación online y videoconferencias, la estabilidad de la conexión se vuelve más relevante que la latencia en sí.
La compañía también resalta su plataforma Conect@, que ha habilitado miles de sesiones de videoconsulta con profesionales de diversas áreas a través de la conectividad geoestacionaria.
Por otro lado, la tecnología geoestacionaria tiene una trayectoria sólida en telecomunicaciones, con modelos operativos bien establecidos y ciclos de vida más prolongados, mientras que las constelaciones LEO están todavía en proceso de expansión.
En resumen, desde Serenae se concluye que no se trata simplemente de una competencia entre tecnologías, sino de encontrar soluciones adecuadas a las circunstancias de cada usuario rural. La empresa reafirma su compromiso con la tecnología GEO y prevé continuar su crecimiento durante 2026, enfocándose en reducir la brecha digital en el medio rural.





