La doctora Laura Barbero, ginecóloga del Hospital Quirónsalud Vitoria, ha puesto de relieve la variedad de síntomas que pueden aparecer durante el climaterio, periodo que comienza aproximadamente diez años antes de la menopausia y se extiende hasta el final de la vida de la mujer. Aunque la menopausia se asocia comúnmente a la desaparición de la menstruación, los cambios hormonales que la preceden pueden dar lugar a una serie de alteraciones en la salud y el bienestar de las mujeres.
Entre los síntomas más comunes se encuentran los sofocos, insomnio, irritabilidad, palpitaciones y dificultad para concentrarse. Sin embargo, Barbero señala que estos síntomas no siempre se presentan de manera continua, pudiendo alternar períodos de bienestar con otros en los que se experimenta malestar. Esta variabilidad se debe a que la función ovárica no se reduce de manera lineal, causando que los niveles hormonales fluctúen.
Uno de los síntomas que ha ganado visibilidad es la «niebla mental», que se manifiesta a través de olvidos cotidianos y dificultades para mantener la concentración. Aunque no se trata de una enfermedad formal, muchas mujeres informan sobre su presencia en consultas médicas. La doctora explica que este síntoma puede estar vinculado a alteraciones emocionales y a la falta de descanso.
Además, la disminución hormonal durante el climaterio puede derivar en otros cambios físicos como la pérdida de elasticidad de la piel, sequedad vaginal y molestias durante las relaciones íntimas. A largo plazo, estas alteraciones pueden incrementar el riesgo de problemas de salud como la osteoporosis y condiciones cardiovasculares. Barbero menciona que es esencial realizar un seguimiento de los factores de riesgo cardiovascular y adoptar un estilo de vida saludable durante esta etapa.
La menopausia no significa resignarse a vivir con determinados síntomas. La especialista recomienda opciones de tratamiento tanto hormonales como no hormonales, adecuadas a las circunstancias y necesidades de cada mujer. Entre las medidas no farmacológicas destacadas, se encuentran el seguimiento de una dieta mediterránea y la realización de ejercicio regular, que debe incluir actividades aeróbicas y de fortalecimiento.
Por último, la experiencia de la menopausia no es homogénea; para algunas mujeres puede representar un alivio al fin de menstruaciones dolorosas o síndromes premenstruales difíciles de manejar. La doctora Barbero concluye que es fundamental que las mujeres se informen y no duden en consultar a profesionales de la salud ante cualquier síntoma relacionado con el climaterio.


