Saúl Craviotto y Carlos Pérez quizás no entraba en las apuestas que hacían los grandes especialista, a lo mejor algunos los calificaban como posibles medallas, como que podían dar la sorpresa en el K2, pero pocos apostaban que iba a ser de oro y más cuando tenían a los imbatibles en la final.
Alemania eran los máximos favoritos, pero Saúl Craviotto y Carlos Pérez salieron muy bien desde la calle seis y se escaparon muy pronto de las demás piraguas, gracias a un ritmo rápido y fuerte, aunque a partir de los 250 metros, donde sacaban un segundo a los franceses Vincent Lecrubier y Sebastien Jouve, vieron como los alemanas comenzaban a subir y remontar posiciones.
El final fue ajustado, pero el que soñaban Saúl y Carlos, y es que se llevaron una medalla de oro sorpresa, ya que no entraban como favoritos y acabaron levantando los brazos.