El presidente del Barcelona Sandro Rosell ha mostrado una cara muy diferente a la que ha demostrado hasta el momento, y es que ha sacado su lado más radical y en un momento que no debería haberlo hecho, ya que hay muchas cosas por delante por jugarse.
Sandro Rosell ha vaticinado el resultado del partido de la final de la Copa del Rey que jugará su equipo contra el Real Madrid dentro de tres semanas. El presidente del Barcelona ha dicho que el encuentro iba a quedar 5-0, una nueva manita que encajaría el club blanco, aunque después lo ha apuntillada con la frase «para no perder la costumbre».
La verdad que la frase no ha estado muy acertada, y más cuando Rosell se ha querido desbancar siempre de la actitud que mostraba en muchos momentos Joan Laporta, y está claro que con estos comentarios, aunque sean con carácter irónico y sin ofender, no son buenos para su imagen como presidente del Barcelona