Estaba claro que el jugador brasileño no iba a tardar en pedir un aumento al Milan, puesto que es costumbre ver a su hermano Roberto de Assis en los despachos del club cuando el astro comienza a realizar buenos encuentros, y aquí no iba a ser una excepción, y es que cuando el equipo rossonero fichó a Ronaldinho, éste bajó un poco su sueldo, aunque no va a tardar en volver a subirlo a la cifra que tenía antes.
El problema está que no entiendo como se puede reclamar una subida de sueldo cuando todavía no se está ni siquiera en diciembre, ni mucho menos ha ganado un título, por eso mismo creo que esta reclamación es algo exagerada, a pesar que el contrato se aumente para dos años, y es que si está relacionado con este jugador todo lo que sea subir salario no es nada recomendable, puesto que su nivel «baja» un poco y las fiestas suben mucho.