Rodrigo Ramos D’Agostino, director de Grupo Capital, ha alertado sobre la fragilidad estratégica en los mercados, exacerbada por la acelerada toma de decisiones financieras. Según D’Agostino, el ritmo frenético impuesto por la influencia de las tendencias digitales está debilitando la solidez estructural de muchas inversiones, llevando a los inversores a priorizar la inmediatez en lugar de realizar un análisis profundo.
En el contexto actual, el experto sostiene que la volatilidad no es el principal problema de los mercados, sino más bien cómo se gestionan las decisiones bajo la presión de la tecnología y de la dinámica social. “Hoy no se pierde dinero solo por malas inversiones, sino por malas decisiones tomadas demasiado rápido. La velocidad puede ser una ventaja operativa, pero cuando reemplaza al análisis estratégico, se convierte en un riesgo estructural”, ha declarado.
Ramos D’Agostino ha destacado que la combinación de acceso inmediato a plataformas digitales y la saturación de información financiera, junto con las tendencias generadas por las redes sociales, han creado una cultura de reacción constante que pone en peligro la planificación a largo plazo. En este sentido, propugna por recuperar el criterio estratégico, sugiriendo que la paciencia y el control del riesgo son fundamentales en un entorno financiero dominado por ciclos emocionales potenciados digitalmente.
Desde Grupo Capital, se defiende una metodología que se centra en varios pilares: la evaluación estructural del activo más allá de las tendencias puntuales, el análisis de sostenibilidad financiera y gobernanza, la identificación de riesgos latentes y una gestión activa del riesgo que se basa en escenarios y no en impulsos inmediatos. “La verdadera ventaja competitiva hoy es la paciencia estratégica. Saber cuándo no actuar es tan importante como saber cuándo invertir”, recalca D’Agostino.
El director de Grupo Capital enfatiza que los entornos hiperconectados requieren filtros rigurosos y no reacciones automáticas ante la inmediatez de la información. Por este motivo, su firma apuesta por un modelo híbrido que combina herramientas tecnológicas con un análisis experto. Este enfoque no busca frenar la digitalización, sino integrarla con un criterio estratégico sólido.
Grupo Capital trabaja bajo protocolos que incluyen la revisión constante de hipótesis de inversión, el análisis del riesgo geopolítico y la evaluación del impacto reputacional, elementos que a menudo son pasados por alto en operaciones especulativas. “El mercado no premia la velocidad permanente; premia la coherencia sostenida”, concluye el directivo.
Con sede en Bogotá y proyección internacional, Grupo Capital se especializa en estrategia financiera avanzada, gestión de riesgo y análisis estructural de inversiones, integrando tecnología y supervisión profesional para fortalecer su enfoque en la solidez estructural y en la gestión responsable del riesgo en escenarios dinámicos.





