Resiliencia y Esperanza: La Lección del 24F en Cuatro Años de Guerra en Ucrania

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24F, resiliencia y esperanza: cuatro años de guerra en Ucrania

La guerra en Ucrania alcanza su cuarto año, y los efectos devastadores continúan dejando una huella profunda en la población civil. Según estimaciones de la ONU, más de 56.000 civiles han perdido la vida desde el inicio del conflicto, y el año 2025 marcó un triste récord en el número de asesinatos, según datos proporcionados por la organización UkraniaSOS. Esta situación ha provocado el desplazamiento de más de seis millones de personas en Europa, lo que ha puesto a prueba la voluntad y capacidad solidaria del Pueblo Vasco. En este contexto, el modelo de Acogida Sostenible, que combina esfuerzos públicos y privados, se ha consolidado como un referente en Europa.

Kateryna Kaminska, co-fundadora de ‘UkraniaSOS’ y de la comunidad ‘EUSKRANIA’, ha compartido su historia y la de cientos de familias refugiadas en una entrevista reciente. Kaminska destaca el papel crucial de un equipo de 200 voluntarios y la colaboración de empresas responsables, así como el apoyo de instituciones vascas, en la transformación de la asistencia brindada a estos desplazados. Su enfoque se centra en la «cooperación bien entendida y atendida», promoviendo la integración y el empoderamiento de aquellas personas que buscan rehacer sus vidas en medio de la adversidad.

Desde el inicio del conflicto, esta comunidad ha facilitado la salida y acogida de más de 5.000 personas, implementando un ‘Plan de 10 Pasos’ que ha permitido su integración en diversos territorios del País Vasco, contribuyendo así al desarrollo socioeconómico de la región. Durante los primeros meses de la guerra, más de 1.300 familias vascas abrieron las puertas de sus hogares a quienes huían de la violencia sin recursos.

Kaminska, quien vivió en Kherson y ha experimentado en carne propia el terror de la guerra, decidió emprender el viaje hacia Euskadi, atraída por el bienestar social y el «efecto Bilbao». Sin embargo, sus primeros meses en la ciudad no fueron sencillos; a pesar de enviar más de 500 currículos, no logró encontrar empleo inmediato, lo que la impulsó a iniciar su propio camino. Su vivencia le permitió aportar a la creación de UkraniaSOS, donde actualmente se imparten clases de idiomas, se brinda formación en habilidades laborales y se acompaña a los refugiados en su proceso de adaptación.

Hasta la fecha, la organización ha logrado establecer más de 750 contratos laborales, muchos de ellos indefinidos, gracias a la dedicación de los refugiados. Kaminska menciona que estos individuos son «muy responsables y tienen muchas ganas de salir adelante». Además, han construido alianzas con diversas entidades para facilitar el empleo y el emprendimiento, que son pilares fundamentales para combatir la soledad y fomentar la autonomía de las personas.

En un llamado esperanzador, Kaminska expresa su deseo de que la guerra finalice pronto, resaltando la necesidad de un desarrollo humano y económico sostenible en Ucrania. Las comunidades de apoyo a Ucrania siguen invitando a personas, organizaciones y empresas a solidarizarse y contribuir a esta causa. La comunidad vasca se ha convertido en un ejemplo de cómo la solidaridad puede marcar la diferencia en tiempos de crisis, ofreciendo un rayo de esperanza a quienes han enfrentado el horror de la guerra.